Un ex integrante de Goera enumera varios errores en la persecución

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"El vehículo estuvo a punto de atropellarnos", aseguró un oficial que estuvo en el retén de Sitpach, la madrugada del miércoles, durante la persecución y muerte del empresario yucateco Alvaro Oswaldo Cervera Peraza, quien fue abatido a balazos.
El agente relató que desde central de mando les indicaron que el vehículo iba hacia donde estaba el retén, por lo que reforzaron el caucho, colocaron dos tiras en lugar de una, pues eran todas las que tenían. "Se escucharon las sirenas y vimos a lo lejos cómo venía la camioneta".
"Pensábamos pararnos y marcarle el alto, pero al ver cómo venía nos quitamos".
La camioneta venía a unos 220 kilómetros por hora y, al llegar a los cauchos, chocó contra la barrera. "Los aventó unos 20 metros".
El agente indicó que a pesar de todo con lo que cuentan, hace falta equipo especial para pinchar las llantas en casos como éste.
Insistió en que el empresario constructor, de 57 años de edad, no respetó los retenes de la Secretaría de Seguridad Pública e hizo caso omiso a las órdenes de que se detenga.
Cabrera Rivero afirmó que luego de más de 50 kilómetros de persecución, los agentes policíacos dispararon a las llantas del automóvil de Cervera Peraza para intentar detenerlo, y una "bala perdida" pudo matarlo. También dijo que pruebas toxicológicas aplicadas al cadáver revelaron la intoxicación con cocaína.
Por otra parte, los policías de la SSP que participaron en la persecución y muerte del empresario reciben trato especial de la Fiscalía General del gobierno del Estado, ya que prácticamente están libres.
No se informó del avance de las investigaciones, pero se indica que las averiguaciones continúan. La SSP "puso a disposición del Ministerio Público" -sólo como presentados- a 13 agentes que participaron en el caso, como se afirmó en un comunicado la noche del miércoles. Sin embargo, los policías sólo fueron considerados como "presentados", por lo que declararon y de nueva cuenta fueron llevados a su cuartel, a disposición de sus superiores.Es decir, no están en manos de las autoridad investigadora como afirmó la Fiscalía General en el comunicado.Por lo general, esa dependencia no permite que una persona puesta a su disposición sea liberada, pues se han dado numerosos casos de arraigo cuando la detención no fue en flagrancia, es decir, en el momento de cometer un delito, grave en este caso.- D.CH.C. y R.F.G.
Tema: Sucesos de policía
En contexto:
En sus propias palabras
Grupo Indignación
El equipo Indignación deplora la ejecución de Álvaro Oswaldo Cervera Peraza, cometida por elementos de la policía de Yucatán en las primeras horas del 1 de febrero.
Con profundo respeto hacia la familia y conmovidas por el dolor de una ausencia impuesta en estas circunstancias, Indignación exige justicia y demanda una investigación profesional, independiente, expedita e imparcial, realizada o auditada en todos los momentos del proceso por instancias absolutamente desligadas de quienes son responsables de los hechos.
Junto con la familia, toda la comunidad resulta agraviada con este crimen.
El gobierno, cuya principal encomienda es velar por la seguridad de la ciudadanía, ha atentado contra ella. Lamentablemente, no es la primera persona que muere a manos de quienes tienen a su cargo la seguridad del estado, sea por acciones o por omisiones.La exigencia de justicia implica, para el gobierno, la obligación de realizar todas aquellas acciones que garanticen que crímenes como éste no ocurrirán nuevamente.