MÉXICO.- El sueño de cualquier político, conquistar a miles de seguidores en unas horas o contar con ejércitos de "trolls" -los provocadores de controversias en Twitter-, se puede cumplir en las redes sociales.
Se trata del "ciberacarreo", lo que se logra ya no con tortas y refrescos, sino con tecnología y mucho dinero. Por un ejército de 25,000 seguidores inventados en Twitter se pagan hasta 2,000 dólares, y por 500 perfiles manejados por 50 personas se pueden gastar de 12,000 a 15,000 dólares, según informa la casa de campaña de Santiago Creel Miranda, misma que denuncia que Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero Arroyo y el priista Enrique Peña Nieto hacen uso de esas prácticas.
Con "bots", como se conoce a los robots programados por computadora u operados por personas reales, empresas dedicadas al manejo de redes sociales en México, Estados Unidos o incluso Asia logran crear la ilusión de que sus clientes gozan de mucha popularidad.También usan estos bots para defender, criticar o trollear a los adversarios, como ocurrió en los debates entre panistas.Detrás hay tecnología y una nueva industria que encontró un filón de oro: las ansias del político por ganar la batalla de la percepción en el mundo digital, el nuevo factor en las elecciones de este año.
El periódico "Vanguardia" informa que ninguno de los responsables de difusión o de redes sociales de las cinco precampañas acepta valerse de esta engañosa estrategia. Pero también evitan revelar los nombres de las empresas consultoras que los asesoran, por haber firmando contratos de confidencialidad.
Un análisis efectuado por "La Jornada" en Twitter refleja una alza desmedida de seguidores, sobre todo en las cuentas de Enrique Peña Nieto y de Josefina Vázquez Mota.
De 500 perfiles revisados en la cuenta de Josefina Vázquez, 151 son "huevos", como se conoce a las cuentas sin fotografía; otros 233 lucen imágenes, pero tienen las características de ser fantasmas: han enviado cero o no superan los tres "tuits".
El diputado Agustín Torres, responsable de redes de la panista, califica de fraude el uso de bots, y se pregunta si fueron plantados por alguien. "No sé quién esté dispuesto a pagar por esas cosas; te lo digo en serio, no le veo un valor; nosotros apostamos por la gente real".
Con Peña Nieto ocurre una situación similar: de 500 perfiles estudiados, 155 son "huevos" y 96 están inactivos.
Aurelio Nuño, coordinador de difusión del priísta, atribuye el incremento de seguidores (en promedio 100,000 cada mes) a la popularidad de Peña Nieto. Al plantearle que hay muchas cuentas aparentemente falsas, revira que deberá indagarse quiénes son los autores. "Nosotros no lo hacemos, es una mala estrategia".El nuevo encargado de redes del cuartel de Cordero Arroyo, Javier Murillo, niega el uso de "bots". De hecho, él tiene apenas un mes en esta tarea; una empresa estadounidense perdió el contrato por no haber "tropicalizado" la estrategia al caso mexicano, explica Juan Ignacio Zavala, coordinador de mensaje y contenido.
Quizá por eso en el Twitter de Cordero hay 95,000 seguidores y no tantos "huevos", pero de medio millar estudiado por "Vanguardia", 344 son usuarios de Estados Unidos, después de Francia, Japón y China.Se podría decir que es el más internacional de todos, pero parece difícil que esos "tuiteros" le aporten votos en la próxima elección interna del PAN.Algunos argumentarán que los llamados "huevos" son personas que abandonaron su cuenta, pero el crecimiento registrado en algunas cuentas durante ciertos periodos es atípico comparado con otros miembros de la Twitter-élite mexicana, como se conoce a los más éxitosos.Hasta el primero de diciembre los números de seguidores de Vázquez Mota aumentaban en promedio 400 diarios, una semana después escalaron a 3,500 y el 3 de enero, en plenas vacaciones, tuvo el pico más alto: 5,354 en un solo día.
Ahora suma más de 233,000.El presidente Felipe Calderón, cuya exposición en medios de comunicación es mayor, necesitó 10 días de diciembre para ganar los 5,000 seguidores obtenidos por la ex diputada en 24 horas.A Peña Nieto le bastaron tres días para hacerse de 40,000 personas en su debut. Sin importar la poca actividad del priísta en Internet -apenas ha dirigido 191 mensajes-, ya acumula más de 350,000 seguidores, el récord más alto de todos los precandidatos, en apenas tres meses.Jesús Ramírez, del equipo de redes sociales de López Obrador, se pregunta cuántos son de carne y hueso y compara la estrategia de "inflar" números en Twitter o Facebook con el uso de encuestas para crear una percepción favorable.En la cuenta de López Obrador se contabilizaron menos perfiles sin fotografía ni tuits enviados; 92 de un promedio de 500. Necesitó dos años tres meses para sumar 247,000 suscritos.
Cazabots
Desesperado por ver el rezago, Jorge Álvarez Hoth, coordinador operativo del equipo de Creel, con sólo 64,000 seguidores, buscó explicaciones. Las encontró tanto en los robots como en el dinero inyectado en las campañas de sus competidores.Para demostrarlo el ex subsecretario de Comunicaciones y Transportes enciende su iPad y contabiliza las cuentas fantasmas de Vázquez Mota. "¡Ve la cantidad de huevos! Ojalá hubiera un buscador de 'huevos'", y luego invita: "Abre cualquier 'huevo', manda cero 'tuits'"."Ve a los seguidores de otros candidatos, como los de Enrique (Peña), y vas a encontrar lo mismo.
Conclusión: están comprando seguidores. Los esfuerzos ordenados de gente que está muy arriba no son gratuitos. (Joaquín) López Dóriga tiene 800,000, pero él tiene la exposición en televisión, que cuesta mucho dinero".A partir de este hallazgo, la agencia encargada de las redes sociales de Creel creó los "cazabots". Éstos se encargan de detectar perfiles en Twitter que envían los mismos mensajes en beneficio o en prejuicio de algún candidato."De repente, cuando el 'cazabot' anuncia que se va a dormir, empiezan los 'bots' a golpear", comenta, y ejemplifica los debates del PAN, donde algunos contaban con ejércitos de 500 "bots" que decían "ganó" tal candidato, aunque no haya sido así.
"No cabe duda, dice María Elena Meneses, estudiosa del tema, los partidos políticos trasladan sus chicanerías del mundo offline al online".