MÉXICO (EFE).- A ritmo de mariachi y vestido de charro, el tenor español Plácido Domingo demostró anteanoche en la ciudad de México que a sus 70 años sigue siendo el rey.
Al final del emotivo homenaje organizado por su septuagésimo cumpleaños, y por conmemorarse medio siglo de su debut en un país que considera su segunda patria, el artista sacó su lado más mexicano e interpretó -sombrero charro en mano- tres canciones con mariachi.
Más de diez mil personas abarrotaron el Auditorio Nacional para oír ritmos de zarzuela, el "Huapango" de Moncayo y piezas de musicales como "West Side Story" y "My Fair Lady".
Tras interpretar "En la calle donde vives", Plácido explicó que la escogió para su homenaje porque fue su inicio frustrado, ya que figuraba como reserva en "My Fair Lady" y el titular nunca faltó a su cita. "Un amigo me dijo que audicionara para la ópera del Palacio de Bellas Artes y ahí empezó todo", recordó.
Pero la vinculación de Plácido con México es mucho más profunda, ya que en su capital vivió varios años, como sus padres. Se casó con una mexicana y tuvo aquí a dos de sus hijos.
En momentos críticos, como el terremoto de 1985 o el huracán "Paulina", celebró conciertos benéficos y regaló casas.
"No puede ser", "Júrame" y "Bésame mucho" pusieron en pie a gran parte de los asistentes que corearon con el artista. "Están ustedes muy bien de voz", expresó el cantante.