Los hallazgos del estudio australiano sobre niños con sobrepeso fueron publicados en línea antes de la edición impresa de febrero de la revista "Pediatrics", indica HealthDay News.
Para los niños pequeños, los padres tienen muchísimo que ver con sus hábitos de alimentación y ejercicio, explica Anthea Magarey, autora líder del estudio, investigadora en nutrición y dietética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Fliders en Adelaida, Australia.
Los niños todavía pasan la mayor parte de su tiempo en casa y consumen la mayor parte de sus alimentos en ella. Los padres compran y preparan los alimentos, y deciden cuánto pueden comer los niños. Son responsables por darles oportunidades de estar activos y establecen reglas sobre el uso de la televisión y los videojuegos.
Los investigadores reclutaron principalmente a las madres de 169 niños moderadamente obesos o con sobrepeso de entre cinco y nueve años en un curso de seis meses de "estilo de vida saludable", en el que se enseñó a los padres acerca del tamaño de las porciones, a leer las etiquetas de datos nutricionales, a darles buen ejemplo a sus hijos y a establecer límites. (La mitad de los padres tomó también un curso sobre paternidad, aunque los autores de la investigación hallaron poca diferencia entre los dos grupos analizados).
Resultado
Al final de seis meses, el índice de masa corporal de los niños (una proporción entre la estatura y el peso) se redujo en promedio diez por ciento, lo mismo que la circunferencia de su cintura. Los investigadores hallaron que dieciocho meses más tarde, los niños no habían aumentado de peso nuevamente.
Luego de las sesiones de estilo de vida saludable, los padres contaron con mejores medios para alimentar a sus hijos.
LÃmites
PodÃan establecer lÃmites a las comidas que podÃan consumir, al tiempo que podÃan ver la televisión o usar videojuegos, y determinar consecuencias por romper reglas.