Aleida Alavez, asambleísta del PRD, propuso en marzo de 2010 reformas al Código Civil del Distrito Federal para dar a los jueces la facultad de conminar a que el nombre propio que los padres den a sus hijos al ser registrados no sea "infamante".
Esa idea la comparte el papa Benedicto XVI, quien pide a los futuros padres ponerles nombres cristianos a sus hijos. Aunque Juan, Isabel o José son muy comunes, hay otros nombres bíblicos que no lo son.
El psicólogo social Martin Skinner, de la Universidad de Warwick en el Reino Unido, explica a la BBC por qué algunos nombres no tienen "pegue". Por ejemplo, Jezabel, reina de Israel, más tarde se convirtió en símbolo de la mujer "perdida" y fue arrojada a los perros por actos que se consideraron negativos.
Tema: Ciencia e Investigación