El pie diabético es uno de los problemas más graves a los que puede enfrentarse un paciente de diabetes mellitus, ya que en algunos casos es necesario amputar la extremidad.
Esta lesión se origina por la presencia de infecciones mayores que pueden convertirse en úlceras y que, de no tratarse adecuadamente, podrían ocasionar una gangrena en la zona afectada. De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 (Ensanut), se calcula que de cada cien personas con diabetes al menos 14 presentan nefropatía, es decir, daño en el riñón.
Otros problemas
Además, una decena de ellas desarrolla neuropatía (lesión en el sistema nervioso) y otras 10 sufren de pie diabético. De estos últimos casos, uno de cada tres termina en amputación.
Esto ha representado un severo problema de salud pública por el incremento del número de casos y los costos elevados de la recuperación, que conllevan afectaciones emocionales en el paciente y sus familiares.
Ante ese panorama, el investigador José de Jesús Sandoval Palomares, del Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec), en León, Guanajuato, lleva al cabo una investigación tecnológica en una plantilla de confort térmico que aportará una referencia a los fabricantes en la manufactura de calzado más adecuado, sobre todo en el uso y diseño de materiales que permitan prevenir las consecuencias de la enfermedad en las extremidades.
Adecuar sensores
De acuerdo con el titular de la investigación, para el proceso fue necesario -en una primera etapa- adaptar sensores que permitieran detectar variaciones de medida y control de temperatura y humedad entre los tejidos de la piel, a fin de determinar el nivel de confort térmico dentro del zapato de un paciente con diabetes. El estudio contó con el apoyo del Hospital General de Guanajuato para seleccionar a 100 voluntarios con y sin problemas de diabetes.
Sólo se analizaron aquellas personas que cumplieron con características específicas; por ejemplo, en el caso de los pacientes con diabetes, no debían presentar lesiones en el pie (úlceras), con el objetivo de obtener un parámetro más controlado.
Estudio
José de Jesús Sandoval Palomares explica que el centenar de personas se dividió en dos grupos: el primero, con 50 voluntarios, se denominó de control de individuos sin diabetes, y el segundo se conformó con quienes sí tenían esta afectación.
En ambos casos se revisaron zapatos y calcetines, y se pidió a los voluntarios cumplir con una jornada de caminata de 30 minutos. En el caso de las personas con la enfermedad se utilizaron zapatos especializados (calzado para diabético) bajo las mismas condiciones.- Agencia ID