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El mundo como pentagrama Afrocubismí, la mezcla de músicos cubanos y africanos que debió ser Buena Vista Social Club, se edita 16 años después
Publicada:  29 octubre 2010 10:22 hrs.

ANIEL VERDÚ

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MADRID, España (El País).- Cuando regresó al hotel de Rotterdam, Eliades Ochoa, sombrero negro de guajiro y guitarra al hombro, encontró a un africano sentado en el hall tocando un extraño instrumento.
 
Con un gesto, le pidió que aguardara un segundo y desenfundo su guitarra de ocho cuerdas, su guitarra Tres, la que un día diseñó un campesino para adaptarla el son cubano.
 
El negro que empuñaba aquella kora, un suerte de arpa atravesada por 21 cuerdas, era el maliense Toumani Diabaté, y el sarao que montaron delante de todos los clientes fue tan grande que llegó a oídos de Nick Gold, el gran productor de world music que 13 años antes había intentado juntarles en La Hábana para grabar un disco que por culpa (bendita culpa) de unos visados terminó siendo Buena Vista Social Club. “Lo del hotel fue definitivo para reactivar el proyecto. Pero cuando uno tiene una deuda, no duerme tranquilo”, lanza Ochoa en el jardín de la Plaza de Oriente de Madrid.
 
Ahora asoma al fin al fin Afrocubism. El viejo sueño de Gold de unir la música africana y cubana hecho disco (en parte grabado en Madrid) con artistas como Ochoa -uno de los pocos supervivientes de Buenavista...- y Toumani Diabaté (que representa la generación 71 de su familia que toca la Kora); pero también con el Cuarteto Patria, Bassekou Kouyaté (nígoni) o Lassana Diabaté (balafón). Un encuentro que apunta a hito y que, con mucho ingenio legal para conseguir todos los visados, empieza a girar el martes desde Oslo por todo el mundo.
 
Pero claro, nadie habla la lengua del otro en esta banda ni se defiende en inglés. “Chico, el idioma es esto”, dice Eliades tocando la caja de su guitarra. “Este es el idioma univelsal. Como el La, esa nota está en todos los instrumentos. La harmonía y la alegría hacen el resto”, insiste el cubano. Un sonido inclasificable de extrema belleza que tanto remite al blues del desierto en algunos momentos como al son cubano.
 
Al otro lado del teléfono, desde París, Toumani Diabaté le da la razón: “Conozco algunas palabras en español de cuando grabé mi disco con Ketama. Pero aquí ha hablado la música”. “Este disco fue una improvisación que fuimos consolidando. Un bebé que ahora tiene que crecer y madurar. Pero no me gusta que se compare con Buena Vista..., porque es otra cosa, más colorida, para mi más equilibrada. Hay que llamar al león por su nombre y a la vaca por el suyo”, pide. Tampoco Gold y Eliades creen que se pueda reeditar el fenómeno de aquel disco. “La industria no creo que lo permita ya”, señala el productor, a quien diabaté define como “un peqñeo Quincy Jones.
 
El proyecto se presentó el pasado agosto en La Mar de Músicas de Cartagena (Murcia) en lo que Ochoa y Diamané definen como el último ensayo. “Es un disco muy especial. Un all star de músicos, por eso los trajimos Además, necesitaban un espacio para ensayar unos días y pudimos ofrecérselo”, explica Paco Martín, director del festival.
 
La world music era hasta no hace mucho un asunto minoritario, un género pegado al gusto por lo étnico y de acotado público.
 
Pero ese sonido se ha filtrado en el mundo del rock, del indie y del hip-hop a una velocidad vértigo. Artistas como M.I.A con sus viajes sonoros a la India o Sri Lanka, Buraka Som Sistema con el Kuduro de Angola; Diplo y sus Major Lazers profundamente contaminados por el baile funk de las favelas; Damon Albarn y sus Gorillaz... Todos ellos suenan a lejanos países, pero con un resultado sonoro pulido por los controles de pasaportes y los gustos occidentales que les permite triunfar en festivales como Sónar o Primavera Sound. Un simulacro, en suma, del sonido original. ”Sí, quizá es el momento de abandonar el nombre de World Music. Estamos llegando a un punto en el que un gran porcentaje de música que se produce podría estar encasillada bajo esa etiqueta que, en realidad, se creó para ordenarla en las tiendas de discos”, liquida Gold.


Tema: Arte y cultura

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