El ejemplar de Silene stenophylla que logró desarrollarse a partir de frutos de hace 30 mil años

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WASHINGTON (EFE).- Un equipo de la Academia Rusa de Ciencias regeneró plantas completas y fértiles a partir de tejidos de fruta sepultados durante 30,000 años bajo la tundra siberiana, informa la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences".
"La conservación a largo plazo de material biológico viable es un problema científico importante", escriben los investigadores encabezados por Svetlana Yashina, del Instituto de Biofísica Celular de la academia en Pushchino.
"A menudo se usa la preservación a temperaturas bajas y extremadamente bajas, y se investiga ahora el depósito natural más extenso, con temperaturas bajo cero, el permafrost (capa permanentemente congelada) que cubre el 20 % de la superficie de la Tierra", añade el artículo.
Los científicos excavaron las frutas inmaduras de la plantas Silene stenophylla (también llamada Caryophyllaceae) en el noreste de Siberia, donde las hallaron en madrigueras de ardillas fósiles a unos 38 metros de la superficie.
El origen
Los tejidos maternales e inmaduros de las frutas datan del Pleistoceno tardío y permanecieron inalteradas en los sedimentos del permafrost, con una temperatura de 7 grados Celsius bajo cero.
La espectrometría con acelerador de masa, un sistema de cálculo de la antigüedad de los tejidos por el radiocarbono, muestra que las frutas datan de unos 31,800 años, con un margen de error de más o menos 300 años.
Tema: Ciencia e Investigación