En los festivales artísticos se escucha con frecuencia un son cuyo autor puede resultar desconocido a algunas personas. Muy probablemente ese son sea el Huapango de Moncayo.
La tarde de ayer, en la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), Eduardo Contreras Soto, investigador del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenadim) “Carlos Chávez”, se adentró en la vida y obra del compositor mexicano, en la conferencia “José Pablo Moncayo, el desconocido autor de un Huapango”.
El ponente, quien además de musicólogo es dramaturgo —es autor de “La chispa del vodevil” que esta noche presenta La Rendija, como informamos en la página 2—, ha estudiado la vida personal y artística de Moncayo.
En su intervención, dijo que “Huapango”, su obra más conocida, tiene un ritmo y una melodía inspirados en la música popular, ya que él pertenecía a una familia de clase media. Sin embargo, su estilo también fue refinado y estilizado. Moncayo tenía gran conciencia de libertad para los ritmos y la precisión.
El título de “Huapango” alude a la región de donde se obtuvo el material para crear la obra, Veracruz. Lo integran tres sones: el “Siqui sirí”, “Balajú” y “El gavilancito”.
Moncayo, quien trabajaba en cafés tocando el piano para solventar sus gastos, pudo ingresar al Conservatorio Nacional de Música del Distrito Federal con Carlos Chávez. Tiempo después obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Berkshire con Aaron Copland.
Otra de sus obras es “Homenaje a Cervantes”. “En esta obra el compositor hizo un gran esfuerzo por evocar la época renacentista, cada vez la complejidad de sus obras aumentaba”, indicó Contreras.
“La vida de Moncayo, durante varios años, se mantuvo en secreto; hace apenas dos años sus descendientes 'abrieron las puertas' de sus cajones, dejando ver su vida y corregir errores de algunos escritores”, revela el expositor. “Mientras todos los artistas de la época de Moncayo buscaban ser conocidos, él no deseaba figurar. No conoció otra maneras más de expresarse que mediante la música, sus notas”.
“Él no demostró en sus obras un regionalismo, sino un interés de índole nacional. Su música suena a México”.— Alicia López Medina