“Nunca antes había habido tantas orquestas en México como hoy y con la calidad que tienen”, considera Ramón Shade, fundador y director de la Camerata de Coahuila, quien será el director huésped de la Orquesta Sinfónica de Yucatán este fin de semana.
El maestro Shade añade que, así como se ha dignificado la profesión del músico en el país, también se han dignificado los sueldos.
Shade dirigirá el penúltimo programa de la XVI Temporada de la Sinfónica de Yucatán, hecho que lo hace sentir emocionado, pues “ya se habla mucho (de la OSY) en el país”.
“Para mí será como la premiere”, declara el músico, primer mexicano en obtener diploma como director de orquesta por la Hochschule Fur Musik und Darstellende Kunst de Viena. No sólo es su primera vez al frente de la OSY, sino también la primera ocasión que visita Mérida y entra al Teatro José Peón Contreras.
Shade celebra que Gocha Skhirtladze, concertino de la OSY, sea el solista del programa de este fin de semana. “Es importante que los mismos músicos de las orquestas sean los solistas”.
También se manifiesta contento por el programa, que “se sale un poco de lo tradicional”. “El hecho de que una orquesta sinfónica incursione en música barroca es beneficioso para el grupo”, señala.
Y es que el programa se abrirá con la obertura de “L'italiana en Algeri” de Giacomo Rossini, seguida del Concierto para violín y orquesta número 3 Op 9 de Pietro Antonio Locatelli, y se cerra con la Sinfonía número 2 Op 36 de Ludwig van Beethoven, que generalmente interpretan las cameratas.
El repertorio fue propuesto por Juan Carlos Lomónaco, director titular de la OSY, “y a mí me pareció bien”.
“Unos sugieren y otros proponen, en este caso lo escogió Juan Carlos Lomónaco y todas, con excepción de Locatelli, son piezas de repertorio”.
Señala que este repertorio es muy importante, pues cuando se hace una temporada no “se echan las cosas en el huacal”, sino que deben tener sentido. “A veces hay obras difíciles de escuchar que tienen que estar arropadas por otras. Lo interesante es ir educando al público”.— Iván Canul Ek