Fernando Vallejo habla también de los que han sido y siguen siendo sus enemigos, entre ellos "la sociedad, que no sabe relacionarse con otros seres vivos".
Otro de sus antagonistas, admite, es la religión católica, que considera "en realidad una empresa criminal".
Se despacha a gusto contra la clase política, de la que dice que todos sus integrantes son "bribones que se las dan de servidores públicos cuando en realidad son 'aprovechadores públicos'".
El autor colombiano, a pregunta sobre qué sentía sobre la violencia que inspiró una de sus novelas emblemáticas, "La virgen de los sicarios", señala que es un tema acabado para él, del que no escribe, aunque Vallejo llama la atención sobre el deterioro que han sufrido las sociedades latinoamericanas penetradas por el narcotráfico.
"México se está 'colombianizando' y Colombia ya se 'mexicanizó'. Nos repartimos los males. Son países hermanos", apunta, en alusión a la irrupción en el primer país de la corrupción en la política y, en el segundo, una violencia criminal despiadada.
Finalmente, habla de que existe hoy una crisis en muchas sociedades, que se manifiesta en "una inmoralidad generalizada, entronizada en todo el mundo".
El galardón al que se hizo acreedor Vallejo lo decidió un jurado integrado por Jorge Volpi, quien actuó como portavoz; el español Juan Cruz, la chilena Cecilia García Huidobro, el peruano Julio Ortega, la colombiana Margarita Valencia, el canadiense de origen rumano Calin Mihailescu y el británico Michael Wood.
El colombiano, de 68 años, está escribiendo una novela sobre la vida de un filólogo colombiano (Rufino José Cuervo), pero ya tiene en mente sacar otro libro de corte muy personal "dejando en claro las conclusiones" a las que ha llegado en su vida.
Recuerda que un día empezó a ver cómo la palabra "sicario", desconocida para la inmensa mayoría de la gente, "entraba en los periódicos", después "en primera plana" y pasó a ser de uso común en países como México, Argentina y España.
En relación con la literatura, asegura que no se aprende a escribir leyendo y son muy pocos los autores que "saben hacer frases" con maestría, entre los que menciona al español José Martínez Ruiz "Azorín", el argentino Manuel Mújica Lainez y el mexicano Fernando del Paso.
Confiesa que prefiere a Chavela Vargas antes que a cualquier cantante de ópera porque tiene "más personalidad su voz".