El doctor Michel Mourad platica con Christel Place después de una cirugÃa de tiroides, en Bruselas, Bélgica

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LONDRES (AP).- Cuando los cirujanos le estaban perforando el cuello, Marianne Marquis pensaba en la playa.
Mientras oía las voces de los médicos, imaginaba tener los pies sumergidos en la arena acariciados por el agua.
Marianne había sido hipnotizada antes de someterse a una operación para extirparle la tiroides. Un número creciente de pacientes quirúrgicos en el hospital belga Cliniques Universitaires St Luc, en Bruselas, ha escogido la hipnosis y un anestésico local para evitar los efectos de la anestesia general.
Estos pacientes están sedados pero conscientes, y los médicos dicen que su período de recuperación es menor que el de otros, como también su necesidad de analgésicos. Este método sólo es posible en ciertos tipos de operaciones. En su caso, Marianne, de 53 años, se imaginó estar cerca de la playa, una escena que su anestesista empezó a describirle susurrándole al oído unos 10 minutos antes de la operación.
Recuerda haber oído a los médicos hablarle, pero dice haberlos sentido como si estuvieran muy lejos. "Me imaginaba el chapoteo de los dedos de los pies en la arena y los sentía cubiertos de agua", indica la paciente.
Sintió una leve presión en el cuello con la primera incisión, pero afirma que no le dolió.
Desde que los médicos empezaron a ofrecer hipnosis en el hospital en 2003, cientos de pacientes la han escogido.
Tema: Ciencia e Investigación