Y lo volvió a hacer: el canterano sensación Javier Cortés apareció para hacer otro golazo, uno que nunca olvidará, pues valió la coronación de los Pumas.
“Realmente es el gol de mi vida, agradezco la confianza del club, estoy muy emocionado”, señaló el jugador de 21 años.
“Esto es con lo que uno sueña, ha sido un gran torneo, y es para toda la gente que ha confiado en nosotros”, dijo.
“Les agradezco todo el apoyo a los aficionados desde un principio, ellos siempre creyeron que podríamos hacer cualquier cosa y este título es para ellos”.
“Gracias a Dios se han dado las cosas, el gol uno los intenta y cuando salen hay que agradecerle a Dios por todas las cosas”, valoró Javier.
“Se nos dieron bien las cosas, esto es increíble, tenía muchas ganas de que esto pasara y afortunadamente lo conseguimos”.
Uno tras otro
Cortés afirmó que el gol que definió la final “era el más importante de su vida”. Lo curioso es que eso lo dijo al menos un par de veces durante el Clausura 2011. ¿La razón? El canterano puma se las ha ingeniado para hacer golazos uno tras otro.
Totalizó cinco en el torneo, todos ellos espectaculares.
De volea. El primero llegó en la fecha cuatro contra el otrora campeón Monterrey. A Javier le dieron un pase al espacio y prendió la pelota de aire para sacar un tiro cruzado, que fue el 3-1 al minuto 54.
Como su ídolo. Cortés remató de media tijera a segundo poste un centro de Carlos Orrantia para dar a los Pumas el empate con las Chivas en la fecha seis. Dijo que se lo aprendió a “mi ídolo Hugo Sánchez”.
Habilidad y potencia. En la fecha ocho, recortó a dos zagueros de los Estudiantes y sacó un cañonazo en la goleada 5-1 en Ciudad Universitaria.
Acabó con el Rebaño. Las Chivas dominaban el juego de vuelta de la semifinal, pero Cortés cobró con maestría un tiro libre antes del descanso para que la UNAM reaccionara.
De crack. Javier le hizo un “túnel” a Jaime Lozano y otro a Luis Noriega, para encarrilarse y fusilar a Federico Vilar y darles el título a los Pumas.