La Casa de Bolsa Vector destacó que los resultados de septiembre de la inflación cerraron con el nivel más bajo en los últimos años, al acercarse al 3% de tasa anual, por lo que así se mantendrá durante los próximos meses.
En un comunicado, la institución expresó que las autoridades del Banco Central mexicano deben darse por satisfechas, aunque ello no implica bajar la guardia.
La semana pasada, el Inegi dio conocer que la inflación de septiembre se ubicó en 0.25%, con lo que la cifra anual alcanzó el 3.14% en términos mensuales y 3.11% al cierre de la segunda quincena.
"Este es un buen resultado no sólo por el hecho de que se haya ubicado en uno de los niveles más bajos históricamente registrados, sino también porque se aproxima cada vez más al objetivo del 3% fijado por el Banco Central", detalló el comunicado.
Dijo que lo relevante, sin embargo, será que la inflación se mantenga sobre ese nivel durante mucho tiempo.
Indicó que "al ubicarse a la mitad del nivel valorado por el mercado, la inflación de septiembre alentará revisiones a la baja para el cierre del presente año".
De acuerdo con el promedio de las expectativas, antes de conocerse estos resultados se esperaba que la inflación cerrara sobre niveles de 3.40%.
Luego es probable que baje a niveles entre 3.1% y 3.2%, cifras aceptables en términos del objetivo del Banco Central.
La Casa de Bolsa explicó que entre los factores que han contribuido al logro de este resultado está el buen desempeño de la inflación no subyacente, que a lo largo del presente año no sólo observó una menor volatilidad que la registrada en años anteriores, sino también registró una clara tendencia de baja.
A su vez, la inflación subyacente, dijo, también contribuyó a este resultado, a través del sostenimiento de una tendencia de baja, aunque mucho más moderada.
Así, la inflación no subyacente pasó de 7.61% en la última quincena del año pasado a 2.83% en la segunda quincena de septiembre, mientras que la inflación subyacente lo hizo de 3.61% a 3.13% en el mismo mes.
Vector aseguró que las cifras no sólo serán favorables para la economía, sino también para los trabajadores que podrán registrar salarios reales más estables.
No obstante, manifestó que los riesgos, por el momento, están asociados con la posibilidad de que el tipo de cambio pueda sostener su depreciación durante un tiempo prolongado, aunque en términos estructurales todo indica que debería apreciarse de manera importante.
EstructuralLa Casa de Bolsa mencionó que el comportamiento de la inflación subyacente es mucho más estructural que el de la no subyacente, por lo que es aún más meritorio el resultado inflacionario. Si bien, expresó, la perspectiva al menos para lo que resta del año luce bien, pero no puede asegurarse lo mismo para 2012. Dos son los factores de preocupación que se registran al día de hoy.Por un lado, el efecto que pueda tener la depreciación del tipo de cambio en el caso de que poco a poco fuera percibida como un fenómeno de carácter duradero. Por el otro, la posibilidad de que los precios de los productos que componen la canasta o subyacente pueda revertir el favorable comportamiento observado durante gran parte del presente año.
Sobre el primero, el tipo de cambio lleva ya prácticamente dos meses por encima de los 12 pesos por dólar y no da muestras aún de revertir claramente esta tendencia. Al cierre de la semana pasada, por ejemplo, se ubicó prácticamente sobre los 13.50 pesos por dólar, nivel alrededor del cual ha venido fluctuando en las últimas semanas. Si éste valor se sostuviera por más tiempo resulta claro que afectaría el comportamiento de la inflación, primero, a través del aumento en los precios de los productos finales como producto del traspasado del incremento de los precios de las materias primas importadas y, segundo, a través de los mayores aumentos salariales que estarían obligados a solicitar los trabajadores ante los incrementos en los primeros.
Resulta claro que este proceso dependerá tanto de la capacidad de las empresas de trasladar los aumentos de los precios de las materias primas a los precios de los productos finales, como de la capacidad de los trabajadores de defender sus salarios reales.
Gracias al gobierno
Por lo que se refiere a los precios de los bienes que componen la canasta no subyacente vale mencionar que los buenos resultados registrados durante 2011 obedecieron tanto al reducido crecimiento de las tarifas autorizadas por el gobierno, como al favorable desempeño de los precios de los productos agrícolas."Si bien cabe esperar que las primeras se mantengan sin cambios al menos hasta finalizar el primer semestre, es posible que una vez llevadas a cabo las elecciones presidenciales de 2012 se registren algunos ajustes que bien podrían alterar el comportamiento de este indicador", señaló.
Respecto a los precios de los productos agrícolas también podrían observar comportamientos diferentes a los actuales debido a la finalización del ciclo agrícola favorable que debería presentarse a principios del próximo año. Este comportamiento es mucho más fortuito, la estacionalidad del sector muestra que ello podría suceder.Sobre la inflación subyacente, en varias ocasiones el banco central ha externado su confianza de que se pueda ubicar por debajo del 3.0% durante 2012, con base básicamente al hecho de que actualmente la inflación de mercancías que descuenta tabaco y tortillas se ubica por debajo de este nivel.
Como se sabe para el 2012 no hay una miscelánea fiscal que implique un aumento en el precio del tabaco por lo que la estimación del banco central puede resultar cierta.Como puede observarse, es probable que la inflación pueda seguir observando buenos comportamientos en los próximos meses, sobretodo en lo que se refiere a la inflación subyacente o "core".La inflación no subyacente, por su parte, podría dar algunas sorpresas negativas, aunque no de manera importante, por lo que es probable que la inflación general no se desvíe significativamente de su tendencia de convergencia al objetivo.
Esto no sólo será favorable para la economía en su conjunto, sino también para los trabajadores que podrán registrar salarios reales más estables. Los riesgos, por el momento, están asociados con la posibilidad de que el tipo de cambio pueda sostener su depreciación durante un tiempo prolongado, aunque en términos estructurales todo indica que debería apreciarse de manera importante.