MÉXICO .- El presidente Felipe Calderón presentó ayer los resultados definitivos del Censo de Población y Vivienda, elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y consideró que el país ha cambiado para bien en la última década, con mejoras en calidad de vida, salud, educación y vivienda.
"En estos diez años hemos cambiado y en muchas cosas hemos cambiado para bien en México. Se han mejorado las condiciones de vida, sobre todo de las familias más pobres, se ha incrementado su acceso a servicios tan importantes como la salud, educación y vivienda", dijo en acto celebrado den el Museo de Antropología.
El mandatario encargó a cada uno de los secretarios de su gabinete que analice los datos del Inegi y hagan un reporte sobre cómo corregir o adecuar las políticas públicas conforme a los resultados del censo.
Hay logros muy importantes pero se deben redoblar los esfuerzos, porque "aún no estamos donde queremos", indicó.
Entre otros datos, destacó el aumento del número de trabajadores que reciben mejores salarios reales, pues la cifra de quienes ganan más de tres salarios mínimos pasó del 25 al 37% y quienes perciben hasta dos salarios mínimos se redujo del 42 al 31%.
El presidente Calderón destacó también que los hogares que tienen televisión pasaron del 86 al 90%; teléfono del 36 al 93%; computadora del 9 al 29% y auto del 32 al 44%. Se fortaleció la clase media y se redujo la tasa de mortalidad.
El mandatario resaltó el llamado bono demográfico, pues la población en edad de trabajar de 15 a 64 años de edad, es de 65%, mientras que los dependientes económicos suman el 35%.
"Hay avances en casi todos los indicadores sociales", señaladamente en salud, aunque la dispersión demográfica ha dificultado la mejora en los 125 municipios más pobres del país, admitió.
El mandatario dijo que "sólo así, con base en resultados objetivos, podemos planear y mejorar las políticas públicas".