MÉXICO (Notimex).— La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fabricará este año más de 700 banderas, 32 serán monumentales y ondearán en astas de 120 metros de altura, en un proceso de elaboración que dura tres semanas.
Como cada año, la Dirección General de Fábricas de Vestuario y Equipo de la dependencia federal proveerá las banderas que se enviarán a todos los estados de la República y que iniciarán un ciclo de al menos seis meses a partir del próximo 24 de febrero.
La fábrica tiene capacidad para elaborar hasta tres mil lábaros patrios al año, de acuerdo con la demanda, pero el periodo en el que más producción se registró fue 2010, con motivo del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.
Las Banderas monumentales son de dos tipos, las que se colocarán en astas de 50 metros y las que se montarán a 100 y 120 metros de altura, con medidas que van de 25 metros por 14.3 metros; 50 metros por 28.6 metros, y 55 por 31.4 metros.
La tela con que se fabrica ese símbolo patrio se denomina ripstop y se importa de Estados Unidos; pasa por diversos procedimientos, como un reforzamiento a 190 grados centígrados durante varias horas, proceso en el que se eliminan impurezas para evitar que la tela pierda resistencia.
A esa temperatura se le añade la pintura roja o verde adicionada con agentes repelentes al agua y a los rayos ultravioleta, lo que permitirá dominar las alturas durante un promedio de 11 meses, antes de sucumbir a los embates del clima.
En cuanto a las que se colocarán el Distrito Federal se les añade un polímero para repeler la lluvia ácida.
La elaboración del escudo, emblema de la patria en el que figura el águila devorando a una serpiente, dura 10 días, en los que una decena de soldados trazan y colorean a mano la imagen con el uso de 16 tintas textiles a base de agua.
Cuando se seca la pintura, el escudo se une al lienzo blanco que sirve de fondo con los de los colores verde y rojo, se le cosen costuras reforzadas para que quedan listas para ser enviadas a todo el país.
Los lábaros patrios ondean un promedio de seis meses a un año, depende de las condiciones del clima y del sol, que los deterioran hasta que se reemplacen, pero si en el transcurso de ese tiempo se daña, hay un procedimiento específico que permite que se reinstale.
Para saber si una bandera es candidata a ser reparada, tiene que pasar por un área de dictamen y mantenimiento en el que se analiza y se determina si su reparación es técnica y económicamente viable.