MÉXICO (Notimex).- El presidente Felipe Calderón aseguró que, en materia de seguridad, él ha hecho su parte y pidió a los gobernadores que también cumplan con su deber, al combatir los delitos del fuero común y depurar las instituciones de seguridad y procuración de justicia locales.
En un "Diálogo Ciudadano" en compañía de los secretarios del Trabajo, Salud y Desarrollo Social, el presidente aseguró que era su deber combatir la inseguridad y "hasta la última hora (de esta administración) seguiré echándole todos los kilos para seguir sirviendo a los ciudadanos".
Confió en que "la próxima presidenta o el próximo presidente pueda seguir con un compromiso total para combatir a la delincuencia", pero también pidió la corresponsabilidad de los estados.
Calderón aclaró que con 36,000 policías federales, "yo no puedo ir a perseguir a los rateros y ladrones a los peseros, a las estaciones del metro y al transporte público y a las calles", porque el robo, el delito que más se comete en el país, le corresponde combatirlo a estados y municipios.
Aseguró que se sigue ayudando a los gobiernos locales para capacitar a sus policías y combatir la delincuencia, en estados como Guerrero, Veracruz o Tamaulipas.
La guerra contra el narco se ha vuelto obsesión de Felipe Calderón, dice un legislador.
"Un tema patológico"
"Las víctimas son producto de una guerra, una cruzada absurda de Calderón, que tiene una obsesión por justificarla mañana, tarde y noche y todos los días; el único tema es hablar y justificar su lucha contra la delincuencia, ya es un tema patológico", dijo el senador y precandidato de los partidos de izquierda al Gobierno de Morelos, Graco Ramírez.