A Miguel Nazar Haro, ex titular de la Dirección Federal de Seguridad, el órgano de espionaje e inteligencia de los gobiernos de los años 70, se le relacionó con el trágico motín ocurrido en septiembre de 1979 en la Penitenciaría Juárez de Mérida.
Versiones de testigos incriminaron directa o indirectamente a Nazar Haro en la muerte de tres reos amotinados -Francisco López Durán, Jesús Jiménez García (o Custodio) y Jaime Pérez Cortés-, a quienes se les vio con vida después de su rendición.
Horas después los tres aparecieron muertos, sin que hubiera explicación de las autoridades.
Un testigo del motín, Isidro Avila Villacís, reportero gráfico del Diario, afirmó: "Yo vi que los amotinados salieran vivos. No tenían lesiones de gravedad y tampoco hubo fuego cruzado. Está claro, ¡los mataron!" En las fotografías de Avila Villacís que publicó el Diario se ve a uno de los reos, de pie con las manos atadas a la espalda, siendo llevado del brazo por un agente con una metralleta.
El fotógrafo dice que permaneció 14 horas en el pasillo donde se desarrolló y tuvo su desenlace el motín de los asaltabancos. Según afirma, con claridad oyó, desde donde estaba atrincherado, una orden contundente del que cree era Miguel Nazar Haro, ex director federal de Seguridad, por su voz prepotente y peculiar acento fuereño: "Entren y disparen a todos".
Para fortuna de los 23 rehenes en poder de los amotinados, los policías preventivos y judiciales yucatecos no obedecieron. Esperaron que los rehenes se liberaran por sí mismos a base de golpes que iniciaron los entonces jueces José Alonso Guzmán Pacheco y Jorge Velázquez Sosa.
La última vez que se vio con vida a los reos fue cuando los subían a una patrulla federal en la que viajaba Nazar Haro.
Pablo BassetEscribió:28 de ene de 2012 08:36 Cuánta xenofobia denota esa palabra: "fuereño". Échale leña al fuego Diario de Yucatán. Y Miguel Nazar Haro fue un hijo de puta; que Dios lo tenga a fuego lento.