El presidente de México, Felipe Calderón, pidió ayer a un grupo de 1,000 niños becados por el gobierno que no se alarmen por la violencia que vive el país.
"Quiero pedirles que no se angustien, no se alarmen porque nosotros y sus papás estamos haciendo nuestra parte y vamos a remediar esto", dijo a los estudiantes de primaria y secundaria llamados la Generación del Bicentenario, quienes recibirán una beca hasta que terminen su educación universitaria.
El presidente, según publicó ayer en internet CNN-México, hizo alusión al ataque contra el casino Royale, en Moterrey, Nuevo León, el pasado 25 de agosto en el que un grupo de hombres incendió el local, lo que provocó la muerte de 52 personas.
"Sé que están tristes, preocupados, molestos por la violencia que algunos criminales han desatado en contra de los mexicanos y que también ustedes merecen una explicación que debo dar", añadió, luego de hacer la entrega simbólica de la beca y computadoras para los menores en el Museo Nacional de Antropología e Historia.
"Hay como 112 millones de mexicanos muy buenos, pero por desgracia hay gente mala, muy mala, gente ambiciosa, perversa, cruel. La tarea nuestra es enfrentar a esos criminales sin escrupulos, a esa gente mala".
Les recordó que durante cierto tiempo, distintos órdenes de gobierno decían que si no se metían con los criminales no pasaría nada, pero que se equivocaron porque al no contenerlos se expandieron y crecieron como "una mala hierba, una plaga, un cáncer".Algunas autoridades y policías en lugar de enfrentar a los criminales los apoyaban a cambio de dinero o por temor, en lugar de defender los intereses de los ciudadanos, continuó."Sé que les ha tocado enfrentar un momento muy duro que ustedes no merecen, yo, como papá, a veces quisiera que mi hijos no vieran algunas noticias", dijo."Sepan que (ahora) estamos combatiendo a los criminales, ustedes hagan su chamba, estudiar".
Les dijo que su gobierno trabaja para que los policías y las autoridades ya no protejan a los criminales y para reconstruir el tejido social, es decir, ofrecer oportunidades a los jóvenes "para que no se enganchen con los delincuentes".Recordó que en los cinco años de su mandato se han construido 92 universidades, se han ampliado 50 más y se han construido casi 1,000 bachilleratos, la mayoría técnicos, en los que se gradúan más de 100,000 ingenieros o técnicos al año.Al presidente lo precedió Elba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Con voz entrecortada dijo que este día era uno de los momentos más gratificantes para ella porque resumía su vida "dedicada a la educación" al entregar becas a niños que tienen la posibilidad de "alejarnos de un destino insuperable"."Necesitamos buenas noticias por eso este es uno de los discursos más felices y positivos que me ha tocado dar en los últimos años", dijo.