La matanza en un casino causó molestia en varios sectores de la sociedad. En la imagen, una "cacerolada" contra la violencia realizada el viernes en el D.F.

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El presidente Felipe Calderón lanzó de nuevo críticas contra el gobierno de Estados Unidos como corresponsable por la violencia que prevalece en México a consecuencia del narcotráfico, pero esta vez con un tono más severo, enérgico, durante el mensaje emitido anteayer tras el ataque a un casino en Monterrey.
El mandatario subrayó su demanda al gobierno de Estados Unidos de que ponga fin a la venta indiscriminada de armas y sugirió que la legalización de drogas en Estados Unidos podría ser una solución que permita reducir las ganancias derivadas del narcotráfico.
"Si están decididos y resignados a consumir drogas, busquen, entonces, alternativas de mercado que cancelen las estratosféricas ganancias de los criminales, o establezcan puntos de acceso claros, distintos a la frontera con México. Pero la situación ya no puede seguir igual".
El presidente señaló que "la ambición por ese mercado tan rentable lleva a los criminales a una lucha asesina y bestial entre bandas del crimen, con actos tan brutales e inhumanos, como puede ser el caso, probablemente, del ocurrido el día de ayer (por el jueves)".
Calderón emitió estas críticas a raíz de la masacre en un casino en Monterrey que acabó con la vida de 52 personas.
Según publicaron la agencia Proceso y Radio Fórmula en sus sitios en internet, el presidente dijo, en resumen, lo siguiente:
"De esas ganancias económicas, las mayores rentas provienen de un factor: el trasiego y venta de droga a Estados Unidos. Parte de la tragedia que vivimos tiene que ver con que estamos al lado del mayor consumidor de drogas del mundo y, a la vez, del mayor vendedor de armas en el mundo que paga miles y miles de millones de dólares cada año a los criminales por proveerlos de estupefacientes".
"El poder económico y de fuego de las organizaciones criminales que operan en México y en América Latina, tiene que ver con esta interminable demanda de drogas de Estados Unidos".
"México debe dejar de pagar las consecuencias del negocio del tráfico de drogas: No hay razón para que los cientos de miles de armas vendidas a los criminales apunten a los mexicanos y sus autoridades".
"Se necesita y agradece la cooperación en materia de información e inteligencia, pero también es importante que el pueblo, el Congreso y el gobierno de Estados Unidos encuentren una solución para arrebatarle las exorbitantes rentas económicas a los criminales, generadas por el mercado negro de drogas".
"Somos vecinos, somos aliados, somos amigos, pero también, ustedes son responsables. Ese es mi mensaje".
Además, pidió a los gobiernos estatales y municipales acelerar el paso para cumplir con el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad. "Es momento que también asumamos, sin regateos y sin mezquindades, la responsabilidad que nos corresponde para que los delincuentes dejen de lacerar al país.
"Las fuerzas del orden, señaladamente las fuerzas federales, están defendiendo a los ciudadanos de los criminales: déjennos hacer nuestro trabajo, dejen a un lado la mezquindad política y los intereses que buscan, precisamente, frenar la acción de las Fuerzas Federales simplemente por obtener, quizás, un lucro mediático o político".
Desde la óptica presidencial, el avance de la criminalidad debe explicarse "por la enorme corrupción en las instituciones de seguridad y justicia en distintas regiones del país y en distintos órdenes de gobierno, que ha penetrado estructuras de poder y ha dejado, en muchos casos, a la sociedad indefensa, porque quienes están encargados de velar por la seguridad del ciudadano no pocas veces están más bien al servicio de los criminales".
Tema: Gobierno Federal