La pobreza en México aumentó en 3.2 millones de personas de 2008 a 2010, con lo que la población en esta situación alcanza los 52 millones de personas, al pasar de 44.5% a 46.2% del total, informó ayer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El secretario ejecutivo del Consejo, Gonzalo Hernández Licona, explicó que el aumento de la pobreza "tuvo que ver sobre todo" con una reducción del ingreso y del acceso a la alimentación, debido principalmente a la crisis económica mundial y al alza del precio de los alimentos.
Así, la población con carencias en acceso a la alimentación aumentó en 4.1 millones de personas al pasar de 21.7% a 24.9% del total de la población.
A juicio del doctor en Economía es necesario que el crecimiento económico en México "sea sostenido" y se aprueben reformas estructurales para disminuir progresivamente la pobreza, que afecta a casi la mitad de los mexicanos.
Los datos, basados en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi, revelan que en el mismo lapso la pobreza extrema se mantuvo estable en términos relativos.
Si bien de 2008 a 2010 la pobreza extrema cayó del 10.6% al 10.4% de la población, en ambos casos equivalió a 11.7 millones de personas, porque en ese periodo la población del país pasó de 109.6 millones a 112.6 millones.
Por el contrario, los mexicanos que no son ni pobres ni vulnerables avanzaron del 18% al 19.3% del total (21.8 millones de personas).
Por estados, donde más se incrementó la pobreza fue en Veracruz (600,000 personas), Guanajuato (309,000), Chihuahua (255,000), Oaxaca (247,000), y Baja California (218,000); y donde más se redujo fue en Puebla (127,000), Coahuila (106,000), y Morelos (73,000).
La crisis económica "impactó de manera importante los ingresos de la población", pero sobre todo a quienes viven en zona urbana, dijo Hernández Licona.
En efecto, el ingreso del 50% más pobre en las áreas urbanas cayó 7.2 %, mientras que en las zonas rurales creció 2.5%. De manera similar, la pobreza extrema urbana aumentó de 5.9% a 6.3% del total, y la rural cayó del 26.2 % al 23.9%.
La situación de los indígenas también empeoró, ya que la pobreza general creció de 75.9% a 79.3% del total, y la extrema del 39.4 % al 40.2%.
El Coneval reporta mejoras en la población con carencias en salud; seguridad social, acceso a los servicios básicos en la vivienda, calidad de la vivienda y educación. En esta ocasión, el Coneval dividió la población entre los que se encuentran en pobreza extrema, moderada, general (suma de extrema más moderada), los que son vulnerables por carencias sociales, por ingresos y los que no son ni pobres ni vulnerables.Además de la leve caída del número de personas en pobreza extrema, el Coneval reportó que la pobreza moderada creció de 33.9% (37.2 millones de personas) a 35.8% (40.3 millones).
La población vulnerable por carencias sociales (personas con ingresos no tan bajos, pero con problemas de acceso a ciertos servicios, como la salud) disminuyó de 33% al 28.7% (32.3 millones) y los mexicanos considerados vulnerables por ingreso subieron de 4.5% al 5.8 % (6.5 millones).En el mismo periodo, la población con carencias en salud se redujo del 40.8% al 31,8%; en seguridad social pasó del 65% al 60.7 %; y en acceso a los servicios básicos en la vivienda disminuyó del 19.2 % al 16.5 %.A su vez, el porcentaje de personas con deficiencias en calidad y espacios de vivienda pasó del 17.7% al 15.2%; y con rezago educativo del 21.9 % al 20.6 %.
Hernández Licona resaltó que estas cifras indican una reducción en las carencias sociales en las áreas de salud, acceso a la seguridad social, servicios básicos a la vivienda y rezago educativo y destacó que las transferencias gubernamentales evitaron un incremento en las cifras de pobreza extrema.Por eso llamó a impulsar una reforma legislativa estructural, porque de lograrlo será posible lograr crecimientos en forma sostenida.Hernández Licona abundó que las transferencias gubernamentales, a través de programas como Oportunidades y Procampo, evitaron que la población en condiciones de pobreza extrema se incrementara de 11.7 a 13.4 millones.
Calculó que en el caso de la población urbana hubiera pasado de 5.5 a 5.9 millones, y en las áreas rurales de 6.3 a 7.5 millones de personas."Fue un avance la participación del Estado mexicano al incrementar la cobertura básica, pero sigue el problema de los ingresos, del acceso a los alimentos, además de que si bien hay mayor cobertura de servicios como los educativos y de salud, su calidad no ha ido a la par de esa cobertura".
El funcionario del Coneval subrayó que la crisis afectó más a la población pobre de las zonas urbanas, en comparación con la rural, debido a que la población urbana tiene mayor vínculo con los mercados, los cuales se deterioraron durante la crisis.El funcionario recordó que el "pico de la crisis" terminó en el último trimestre de 2009 y el ingreso de la población se estabilizó, pero ahora se requieren cambios estructurales para que el país logre mayores crecimientos y no por uno o dos años, sino de forma sostenida.- EFE y Megamedia