Una encuesta de The Washington Post-ABC News dada a conocer el viernes encontró que dos tercios de los estadounidenses considerarían votar por un candidato presidencial de un tercer partido, en tanto que 48% quiere un tercer partido en la competencia.
¿Qué nos dice esto? Nos dice que poco antes de que la campaña comience, y de que el presidente rinda su tercer informe a la nación el martes, los votantes aún están en espera de un líder con un mensaje ganador.
Yo puedo ahorrarle a los partidos un montón de dinero. Y les puedo decir exactamente por quién yo quiero votar -y no piensen que estoy solo. Quiero votar por un candidato que proponga inmediata inversión en infraestructura, que propicie creación de empleos y mejore a EE.UU. para el siglo 21 -ultraveloz ancho de banda, carreteras, aeropuertos, escuelas públicas, tránsito masivo- y la combine con un plan a largo plazo para arreglar los desequilibrios fiscales en una escala real del problema, un plan que pueda aplicarse en fases a medida que la economía se recupere.
Sobre este último punto me refiero al plan de reducción fiscal bipartidista Bowles-Simpson, o algo igualmente serio que tenga buenas posibilidades de apoyo bipartidista.
El presidente Barack Obama ha propuesto inversiones inteligentes en infraestructura, pero no las ha acompañado con un plan de reducción fiscal a largo plazo, y la única posibilidad de aprobación en el Congreso es tener ambos.
Mitt Rommey no está ni siquiera cerca. Christina Romer, ex presidenta del Consejo de Asesores Económicos de Obama, lo definió claramente en una entrevista el 31 de diciembre, cuando dijo que Estados Unidos "afronta dos problemas económicos de enormes proporciones: un déficit presupuestal insostenible a la larga y un persistente elevado desempleo..."
En los próximos 20 a 30 años, los crecientes costos de salud y el retiro de los "baby boomers" propiciarán déficits que hacen lucir insignificante al actual. Al ritmo que vamos, casi seguramente Estados Unidos se declarará en suspensión de pagos algún día...
Ya tenemos el borrador para una solución bipartidista. La comisión Bowles-Simpson finiquitó un razonable plan de recortes al gasto, reforma de programas y aumento de ingresos que ahorraría 4,000 billones de dólares del déficit durante la próxima década. Comparte el dolor de una necesaria reducción del déficit, al tiempo que protege a los más vulnerables y mantiene las inversiones en nuestra producción futura. "Pero no podemos enfocarnos sólo en el déficit", añadió Romer.
"El persistente desempleo está perdiendo el talento y destruyendo las vidas de más de 13 millones de estadounidenses. Más estímulos fuertes acompañados de un plan para reducir el déficit fiscal probablemente logre un impacto suficiente en la confianza y el gasto".
Segundo, quiero votar por un candidato que tenga una visión inspiradora, no sólo un plan para equilibrar el presupuesto. La gente se sacrificaría por hacer grande otra vez este país si creyera en un plan auténtico para el éxito de EE.UU. en el siglo 21.
No se trata de emprender otra vez la conquista de la Luna. Necesitamos edificar una nación donde todo mundo quiera venir a emprender su propia conquista -su propio negocio-, porque tenemos las mejores políticas de inmigración, reglamentos, escuelas e incentivos.
No podemos gravar o cortar nuestro camino a la prosperidad y el empleo. Tenemos que inventar nuestro camino hacia ahí. Tenemos que ser más "Hecho en EE.UU." e "Imaginado en EE.UU."
Finalmente, quiero votar por un candidato que apoye un piso mínimo de financiamiento público a las campañas a la Presidencia, el Senado y la Cámara de Representantes. Hoy, el dinero en la política está fuera de control. Nuestro Congreso se ha vuelto un foro para el soborno legalizado. Los estadounidenses pierden la fe en los instrumentos de gobierno porque piensan que el juego está arreglado a favor del gran capital -y tienen razón.
Cualquier candidato con esa agenda de cuatro puntos ganaría, y también el país, porque ganaría con un mandato para hacer lo que es necesario hacer.
"La gente está tan adelantada a los políticos", afirma el encuestador demócrata Stan Greenberg. Sus encuestas, añade, muestran que muchos estadounidenses hoy "piensan que China, Alemania y Brasil tienen estrategias para el éxito, y nosotros no. Pero ellos están en busca de eso. Buscan a un líder que sea realmente audaz".
Durante meses la gente ha sido engañada con disparatados debates republicanos, que hacen lucir al país mucho más dividido, estrecho de miras y reacio al sacrificio para arreglar nuestros problemas de lo que realmente está. Por eso yo apostaría cualquier cosa a que el primer candidato que se salga de esa política sucia de tiras cómicas -"Romney es sólo un buitre capitalista. Obama es un socialista keniano"- y sorprenda al público siendo radicalmente responsable, honesto, exigente y con aspiraciones a tono con lo antes expuesto, será nuestro próximo presidente.
Espero que sea Obama, porque yo concuerdo con él en tantos otros asuntos. Pero si es Romney, él merecería ganar. Y si por algún milagro ambos contienden y la campaña 2012 es sobre esas dos visiones tan competidas, entonces pongan cada dólar que tengan en el mercado de valores de EE.UU. porque subirá chorrocientos puntos.- Nueva York
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*) Columnista de "The New York Times" y tres veces ganador del Premio Pulitzer
Apostaría cualquier cosa a que el primer candidato que se salga de esa política sucia de tiras cómicas y sorprenda al público siendo radicalmente responsable, honesto, exigente y con aspiraciones a tono con lo antes expuesto, será nuestro próximo Presidente