Bogotá, Colombia. (NOTIMEX).- La tradicional natilla y los buñuelos inundaron hoy los hogares colombianos con motivo de la Navidad, que pese al drama que viven cientos de familias por las intensas lluvias, se celebra con esperanza y alegría en el país andino.
Los aprestos para la celebración de la Nochebuena se vieron empañados este sábado por el drama que enfrentan 870 mil colombianos a causa de las inundaciones y el dolor de las familias que lo perdieron todo por la explosión del poliducto en Dosquebradas.
Según el más reciente informe del ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas, el ducto sufrió una fractura debido a un movimiento de tierra en la zona provocado por el crudo invierno que golpea a Colombia.
De acuerdo a expertos que inspeccionaron el viernes el lugar de la tragedia, el tubo se rompió y ocasionó que el combustible se filtrara en uno de los afluentes, que al expandirse y hallar un punto caliente, explotó.
Como consecuencia del accidente, 14 personas murieron quemadas, 88 quedaron heridas, 23 de ellas menores, y alrededor de medio centenar de viviendas fueron destruidas por las llamas.
La tragedia obligó a la suspensión del fluido eléctrico y agua en la zona, donde la naturaleza les cambió de un día para otro a sus habitantes los preparativos que se hacían para celebrar la Navidad.
"Nunca imaginé que esto iba a pasar y menos cuando estamos esperando la Navidad; es muy triste ver cómo los amiguitos de uno quedaron quemados", dijo a la prensa uno de los niños heridos.
Una situación similar viven cientos de familias en distintas zonas de Colombia afectadas por inundaciones y deslaves que dejan 170 muertos, 870 mil damnificados y decenas de vías, casas y cultivos dañados.
Las lluvias no dan tregua y llevarán a que muchos colombianos pasen la Navidad y las fiestas de Año Nuevo en campamentos que las autoridades han improvisado mientras baja el nivel de las aguas.