NUEVA YORK (Por Gardiner Harris, de The New York Times International Weekly).- Laboratorios farmacéuticos de China e India fabrican hoy más de 80% de los ingredientes activos de las medicinas que se venden en todo el mundo. Sin embargo, no han logrado copiar los complejos y costosos medicamentos biotecnológicos que se emplean para tratar el cáncer, diabetes y otros males en los países ricos. Pero no falta mucho.
Compañías fabricantes de fármacos genéricos afirman que están a punto de vender copias baratas de medicamentos de gran venta como Herceptin para el cáncer de seno, Avastin para el cancer de colon, Rituxan para linfoma non-Hodgkin y Enbrel para la artitris reumatoide.
Su entrada al mercado el año próximo -hecha posible por cientos de millones de dólares invertidos en plantas de biotecnología- no sólo puede transformar la atención de pacientes en gran parte del mundo sino que puede desatar un contraataque de enormes compañías farmacéuticas y la diplomacia de los países ricos.
De hecho, el gobierno de EE.UU. ha estado tratando de detener un esfuerzo de naciones pobres por alcanzar un acuerdo internacional que les permitiría sortear derechos de patente e importar fármacos más baratos de China e India contra el cáncer y otros males, como hicieron para combatir el sida.
El debate gira en torno a si enfermedades como el cáncer se pueden caracterizar como emergencias o "epidemias". Hace 10 años, el sida se consideró una epidemia mundial.