Familiares al sacar de su casa el féretro de "Yate" y subirlo a la carroza

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ESPITA.- "Perdón, hijito, si algún día te fallé", decía desconsolada Abelina Espínola Nahuat durante el sepelio de su hijo de 14 años quien se quitó la vida al ahorcarse en una mata de tamarindo en la puerta de su casa.
El cortejo fúnebre partió ayer a las 12:30 de la casa de la familia Ac Espínola. Mucha gente salió de su domicilio y al paso del cortejo fúnebre bajaban la cabeza y algunos decían: "Que Dios lo perdone".
La señora Abelina iba al frente en un triciclo con dos de sus hijos. Al llegar al cementerio tuvieron que ayudarla a caminar por su esposo, Justo Pastor Ac Cab.
Amigos de "Yate", como conocían al menor en Espita, comentaban que su papá tomaba mucho con sus amigos en la puerta de su casa y todo el tiempo el menor tenía problemas con su padre por eso.
Vecinas señalaron que el jovencito tenía problemas de autoestima y quizá eso lo orilló a privarse de la vida.
Durante el sepelio llamó la atención la presencia de varios teporochos, quienes a pesar de su estado incoveniente, se plataron frente a la fosa y le tiraron puños de tierra.
"No te conocí, pero tu padre hablaba mucho de ti", expresó uno de ellos.
La madre de "Yate" no paraba de llorar.
Algunos niños que no sabían lo acontecido, preguntaban y después de enterarse, se quedaban callados y mejor se retiraban del lugar.
Compañeros del menor suicida, a quien también le decían "Cacahuate", comentaron que a él le gustaba jugar béisbol y cuando se juntaban también jugaban "busca, busca".
Varios vecinos no dejaban de mirar la mata de tamarindo en la que se le encontró ahorcado. Su hermanita de 7 años que halló el cuerpo, alzaba la vista cada vez que pasaba frente al árbol.
Según la madre, a "Yate" le gustaba esconderse de sus hermanitos sobre la mata de tamarindo y cuando lo encontraban les pedía que se suban a jugar.- WENDY UCÁN CHAN
Tema: Policía Interior del Estado