El arqueólogo Alfredo Barrera Rubio, investigador del INAH en el Primer Congreso Municipal de Museos y Espacios Patrimoniales de México, ayer

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Alfredo Barrera Rubio, investigador del INAH, denunció que hay una irracional explotación y comercialización turística de Chichén Itzá para beneficio de unos cuantos, y la principal causa de ello es la política neoliberal.
Señaló que la zona no cumple su principal vocación, que es cultural, social y educativa. Y hay una contradicción: los impuestos de todos sirven para el rescate y preservación de ese sitio precolombino, pero el principal beneficiario de ello son grupos privados relacionados con el turismo.
Y a ello contribuyen el gobierno estatal, las altas autoridades del INAH, la SEP e incluso la presidencia del país, pues autorizan acciones que afectan a esa herencia preshispánica o sus objetivos.
Dijo también que el Patronato Cultur capta importantes recursos por la venta de boletos en Chichén Itzá, pero no invierte en proyectos productivos que tengan impacto social en la comunidad.
Subrayó que el "peso turístico" se reparte desigualmente, la menor porción es para las comunidades rurales.
"Si la tendencia actual se acentúa, entonces ese patrimonio cultural se convertirá en una mercancía más para beneficio de los grandes inversionistas privados", advirtió.
El investigador expuso lo anterior en una conferencia en el Olimpo que abrió las actividades del Primer Congreso Municipal de Museos y Espacios Patrimoniales de México, como parte del Festival de la Ciudad, que concluirá hoy.- Hansel Vargas Aguilar
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Tema: Turismo