El chef Yung Sik en su intervención en la Cumbre Madrid Fusión

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MADRID (EFE).- Coloridas y sugerentes instantáneas de paisajes diseñados con alimentos componen la obra del fotógrafo británico Carl Warner, trabajos que son una "celebración de la comida", pero con los que también busca concienciar sobre cuestiones relacionados con la sostenibilidad y la seguridad alimentaria.
En el marco de la Cumbre Gastronómica Madrid Fusión, el fotógrafo señala que su trabajo es una "invitación" a mirar la comida de manera diferente y a preguntarse sobre los problemas sociales y medio-ambientales que se esconden detrás de la producción.
En el mismo marco, el japonés Masato Nishihara mostró cómo se aplica la filosofía zen en la cocina. "Hay que agradecer los alimentos, agradecer el sabor y la belleza de las verduras", dice el ganador de dos estrellas Michelin.
Aunque la máxima principal sería la de no desperdiciar absolutamente nada."El deseo de aprovechar las verduras enteras, no despreciar ninguna parte de ellas", señalado el chef.En su segundo plato, Nishihara ha querido plasmar el sexto sentido japonés, el de la sensibilidad, "una sensación delicada que se siente solo con el corazón".Un plato a base de nabo y otras verduras hervidas con brotes que emulaba las distintas fases de la luna, considerada como un símbolo divino y misterioso ha servido al cocinero para escenificar este concepto.
El plato ha sido reproducido siete veces, y en cada uno de ellos la única variación era la forma del nabo, que asemejaba cada fase lunar.Todos y cada uno de los ingredientes han sido utilizados íntegramente, y el público ha podido ver cómo Nishihara guardaba con delicadeza en un recipiente una minúscula esfera de nabo sobrante.También ha empleado una hoja de eneldo para emular la silueta de una espiga de arroz recién recolectada, ya que este plato se cocina tradicionalmente como ofrenda a la luna para agradecer una buena cosecha de este cereal.Precisa Nishihara que si normalmente apreciamos la belleza de la luna llena en el cielo, "sensibilidad sería apreciar igualmente su reflejo que brilla en el agua".
La cocina shojin, que por supuesto es vegetariana porque según los principios budistas es impensable "tomar una vida ajena", es originaria de China, y fue introducida en Japón por monjes budistas que regresaron desde el país del dragón.Verduras de temporada, legumbres, hierbas silvestres, semillas y granos son los ingredientes de esta cocina cuya hermosa base filosófica ha cosechado hoy los aplausos del público de Madrid Fusión.
Tema: Gastronomía
En contexto:
Madrid Fusión | Datos
Para Carl Warner la comida es sinónimo de vida y elemento de unión entre las personas.
Soluciones
Su proyecto "Cultivando para el futuro", de Knorr y Unilever Food Solutions, pretende fomentar la naturalidad y la sostenibilidad de los comestibles.
Emocional
"Mis platos son palabras que comunican mi corazón con el de los clientes", señala Masato Nishihara, exponente de la cocina vegetariana shojin.