CHICAGO (Notimex).— La exposición prenatal a la nicotina, procedente del tabaquismo de la madre o del consumo de productos de reemplazo, tiene relación con el elevado riesgo de que los bebés sufran cólicos, concluyó un estudio.
La investigación "Terapia de reemplazo de nicotina durante el embarazo y el cólico infantil", cuyos resultados publicó la Academia Estadunidense de Pediatría, reveló que la nicotina puede jugar un papel en el origen del malestar en el lactante.
Ello porque afecta las funciones gastrointestinales así como el desarrollo del sistema nervioso del feto, indicó el estudio a cargo de la experta Ioanna Milidou, del Hospital Regional Herning, Dinamarca.
La investigación también advirtió sobre el uso de alguna terapia de reemplazo de nicotina durante el embarazo, como el consumo de chicles, parches, colocación en las encías o un inhalador, y los efectos similares a la exposición al tabaco que provoca en los menores.
Debido a que el tabaquismo de la mujer aumenta riesgos en el embarazo, dejar de fumar se ha convertido en una prioridad en los últimos años en muchos países occidentales, donde el uso de reemplazos de nicotina han demostrado efectividad, reconocen los autores.
En 1984, Estados Unidos aprobó la primera terapia de reemplazo de este tipo, que consistía en nicotina aplicada a las encías, al considerarla una mejor alternativa que continuar fumando durante el embarazo.
Sin embargo, los productos usados en esa sustitución se clasifican como drogas que pueden representar un riesgo para el feto, y algunos estudios cuestionan su uso durante la gestación.
Los investigadores encontraron que los bebés expuestos a una terapia de reemplazo de nicotina antes de nacer tenían un riesgo mayor para el cólico infantil, de la misma magnitud que los que están expuestos al humo del tabaco.
El estudio tomó como base datos recabados entre mujeres al inicio de su embarazo y hasta los seis meses después del parto, de la Encuesta Nacional de Nacimientos aplicada en Dinamarca en el periodo 1996-2002.
Se utilizó información de 63 mil 128 personas nacidas vivas, sobre la exposición a la nicotina fumada o de reemplazo durante la gestación y los síntomas del cólicos en infantes registrados a los seis meses de edad.
En la muestra se contó con 207 embarazadas, 0.3 por ciento, que se sometieron a una terapia de reemplazo de la nicotina, en especial el chicle y el inhalador.
Otro grupo de 15 mil 16, 23.8 por ciento, que mantuvo el consumo de tabaco durante el embarazo y mil 245, 2.0 por ciento, una combinación de estas dos situaciones, fumar y uso de un producto sustituto.
A pesar de las recomendaciones habituales, casi la mitad de todas las embarazadas que usaron un reemplazo, 802, continuaron con el tabaquismo activo durante un período más largo.
Un total de cuatro mil 974 niños nacidos, 7.9 por ciento, cumplieron los criterios para el cólico infantil común, un padecimiento que se manifiesta con llanto y quejidos por más de tres horas al día, durante más de tres días a la semana en un niño sano y bien alimentado.
En los países occidentales hasta un 10 por ciento de los lactantes cumplen con esa situación los primeros tres meses de vida, lo que puede tener diversos orígenes y se resuelve por sí solo, indicaron los investigadores.
Después del ajuste de varios factores de confusión, el estudio confirmó la asociación de fumar durante el embarazo y/o utilizar un producto de reemplazo de la nicotina con un aumento del riesgo de cólicos del lactante.
El hábito de fumar de los compañeros no se asoció con este padecimiento infantil.
Los autores aclararon que los resultados de su investigación no garantizan una contraindicación para el uso de terapias de reemplazo de nicotina en mujeres que no pueden dejar de fumar durante el embarazo.
Sin embargo, sí recomendaron más estudios sobre la seguridad del uso de los productos sustitutos de nicotina.