"Estoy estresado" y "estoy deprimido" son dos frases que cada vez se escuchan más en todos los ámbitos

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Creo que en lo que va de este siglo hay dos expresiones que se han vuelto muy utilizadas para expresar cómo nos sentimos, cuando no nos sentimos como quisiéramos, y éstas son: "Estoy estresado", o "estoy deprimido" .
Y es que al parecer, el postmodernismo ha traído junto con sus indudables ventajas para el individuo en materia tecnológica, un sinnúmero de desventajas en materia emocional; vivimos al borde del pánico perseguidos por el implacable avanzar de los segundos, avasallados por las tareas laborales, familiares, sociales y por la competencia por el estatus que, pareciera que no, pero imprime un grado de presión que sobrepasa en muchos casos el nivel saludable.
Hace unas semanas llegó a mi consultorio una persona joven, en la etapa más "productiva" de su vida, pero sintiendo que el mundo se le había venido encima y por lo tanto sin ganas de lo más mínimo, por lo que llevaba varias semanas sin salir de su casa.
Sentía temores y miedos que nunca antes había experimentado, deseando que algo extraordinario sucediese en el exterior, algo real y evidente que pudiera ser la excusa para sentirse, como se estaba sintiendo: "Me siento muy triste y no se me pasa esta tristeza", "nada me entusiasma", "me da miedo salir", "siento que nada puedo hacer".
Al escucharlo describir su estado de ánimo me hizo recordar tantos y tantos casos de personas que aun cuando son ricos en recursos internos se sienten desvalidos e impotentes, al grado de que en determinados momentos de sus luchas internas se dan por vencidos y llegan a pensar, incluso, en el suicidio.
Ahora que estamos iniciando un nuevo año, si bien la famosa "cuesta de enero" se percibe en ocasiones infranqueable, lo recomendable es hacer un inventario de nuestros recursos, agradecer que los tenemos y ponerlos a trabajar. No hay persona tan pobre o tan desvalida que no cuente al menos con el apoyo de Dios y con el poder maravilloso de su mente para salir adelante, si se quiere.
Por el contrario, quien prefiere quedarse sumido en el sinsentido y duda del poder absoluto de Dios, le hace creer a su mente inconsciente que no puede salir adelante y le da instrucciones negativas que cumplirá al pie de la letra.
Por esta razón, es importante que antes de meterse en la cabeza la idea de que se está deprimido, lo más saludable es tener claridad de lo que realmente nos pasa.
Lo importante de todo año nuevo es la oportunidad de empezar de nuevo, la oportunidad de hacer los cambios que verdaderamente importan en la vida, los cambios que están encaminados al bienestar saludable, y lo único que se necesita es dar ese primer paso con estas ideas en la mente: "Sí quiero, sí puedo y sí voy a hacerlo".
Ahora bien, si quieres, pero crees que no puedes, tal vez sea un aprendizaje equivocado instalado en tu mente inconsciente y eso se resuelve re-aprendiendo y para eso ayuda la hipnosis natural.
Tema: Psicología