WASHINGTON (EFE).- Por primera vez en la historia la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) implementó una meta inflacionaria de largo plazo en 2% para el índice de Consumo Personal (PCE).
La inflación se ubicará entre 1.4% y 1.8% en 2012, rango menor que el valorado de entre 1.4% y 2% a finales de 2011.
Además, la Fed mantendrá los tipos de interés "excepcionalmente" bajos hasta finales de 2014 para ayudar a una débil economía de crecimiento.
Ben Bernanke, presidente de la Fed, explicó que se perciben "signos alentadores" en la economía, aunque subrayó que el mercado laboral sigue "flojo y el sector inmobiliario "deprimido". También citó la preocupación existente por los riesgos procedentes de la desaceleración global y la crisis de deuda de la eurozona.
La Fed, que ha mantenido la tasa de interés de referencia por debajo del 0.25% desde diciembre de 2008, informó en agosto pasado que los tipos no tendrían variación "al menos hasta mediados de 2013".
Once de los 17 participantes en el Comité creen ahora que no sería apropiada una subida de la tasa de interés de referencia antes de finales de 2014."La economía se sigue expandiendo de manera moderada", señaló el comunicado, que agregó que sigue en marcha su programa de venta de bonos del Tesoro con vencimiento a corto plazo y la compra de bonos de más largo plazo, operación destinada a reducir los tipos de interés a largo.
También citó, explícitamente, el 2% como su meta de inflación, que se había mantenido como referencia no oficial hasta ahora.
Bernanke aseguró que haría falta "un fuerte repunte del crecimiento para que se eleven antes de esa fecha".
Nuevas predicciones
En sus nuevas previsiones, la Fed redujo su pronóstico de crecimiento para 2012, aunque se mostró levemente más optimista sobre el desempleo.
Prevé que la economía crecerá entre un 2.2% y un 2.7% este año, tras haber pronosticado en noviembre un crecimiento del 2.5% al 2.9%.
El desempleo caerá al 8.2%, del 8.5% pronosticado. En diciembre llegó al 8.5%.
Las previsiones de la Fed son ligeramente más optimistas que las reveladas ayer por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que pronosticó una expansión del 1.8% para 2012 en EE.UU., la única economía grande para la que no revisó a la baja las perspectivas de crecimiento en el contexto actual de ralentización.Sin embargo, el presidente de la Fed indicó que los pronósticos del Banco Central "no son promesas".Por lo que insistió que los miembros de la Fed permanecerán revisando de cerca el comportamiento de la economía y listos para actuar en caso de que sea necesario, sin descartar la posibilidad de una nueva inyección de liquidez en el sistema."A la Fed aún le queda munición", reiteró durante su cuarta conferencia de prensa, novedad que también ha impulsado como parte de su estrategia de mayor aperturismo.Por su parte, los mercados recibieron con satisfacción el anuncio de mantener los bajos tipos de interés casi tres año y en la Bolsa de Wall Street de Nueva York el Dow Jones de Industriales registró una subida del 0.66%.