Tegucigalpa, Honduras. (EFE).- El sacerdote de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, Carlo Magno Núñez, llamó hoy al pueblo hondureño a la “reflexión” ante las tragedias provocadas por un incendio que el martes causó 358 muertos en una cárcel del centro del país y otro que el sábado arrasó con tres mercados de la capital.
“Estos acontecimientos deben hacernos reflexionar y permitir que Dios haga algo nuevo en nosotros”, dijo Magno en la homilía dominical oficiada en la catedral de Tegucigalpa.
El religioso lamentó el incendio que se registró en la Granja Penal de Comayagua, que hasta ahora ha dejado 358 muertos, incluida una mujer que visitaba a su esposo en la prisión.
También aludió al voraz incendio que consumió ayer tres mercados populares en Tegucigalpa, en el que resultaron lesionadas alrededor de una docena de personas, mientras que las pérdidas materiales son “millonarias”, según el alcalde de la ciudad, Ricardo Álvarez.
“Pidámosle a Dios que sane a Honduras de estas heridas, que se apiade de nosotros y que nos conduzca por el camino de la salvación”, subrayó el párroco de la catedral de la capital hondureña.
Magno recordó que en muchas ocasiones los hondureños le echan la culpa de las desgracias “a las estructuras”, pero no ven lo que ellos tienen que cambiar.
“Veamos qué de nuevo tiene que surgir en nosotros, qué es lo que nosotros tenemos que cambiar, qué son estos avisos que el Señor (Dios) nos está mandando o estos acontecimientos que nos están pasando”, añadió.
“Podemos levantarnos, podemos retomar el camino por un mundo distinto, podemos salir victoriosos aún cuando hay cenizas, podemos levantarnos”, acotó Magno.
La tragedia de la cárcel de Comayagua es la mayor registrada en la historia penitenciaria del país centroamericano, donde en 2003 se registró una reyerta en una granja penal en el Caribe entre reos que dejó 69 muertos, mientras otros 107 fallecieron en un incendio en 2004 en el presidio de San Pedro Sula, norte.