Letrero que, en medio del monte, da la bienvenida a la terminal aérea de Kaua, en la carretera libre de Mérida a Valladolid. El aeropuerto se encuentra a pocos minutos de la zona arqueológica de Chichén Itzá

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Una inversión de $78 millones de la administración de Ivonne Ortega Pacheco para reactivar el aeropuerto de Kaua sigue sin mostrar resultados: la terminal aérea permanece como un elefante blanco, muy lejos de lo que se anunció como un detonante para el desarrollo turístico del estado, en especial de la zona oriente.
El gobierno estatal, como in formamos en su momento, se convirtió en 2008 en el dueño de todas las acciones de la terminal aérea al comprar en $78 millones la participación que tenía la empresa Foster y anunció, con reinauguración de por medio, que el aeropuerto ahora sí despegaría.
A la inversión de la administración estatal se suman los $138 millones que costó la construcción de la terminal aérea, oficialmente llamada aeropuerto internacional Chichén Itzá, y los $10 millones que supuestamente se invirtieron en su reinauguración.
Hoy día en la terminal aérea predomina el silencio: No se oyen conversaciones de pasajeros, no giran las bandas de las maletas, el estacionamiento está prácticamente vacío, los taxis llegan de vez en cuando, no hay comercios ni guías turísticos.
Abandono oficial
Los nueve locales comerciales instalados en el pasillo de la terminal son el ejemplo del fracaso del aeropuerto: todos están cerrados, incluso uno que aún conserva la leyenda "información turística".
La terminal aérea está vacía prácticamente todo el día, la tarde y la noche.
La rutina cambia un poco cuando llegan pequeños aviones o helicópteros que transportan a lo mucho a seis pasajeros cada uno, procedentes de Cancún, Cozumel, Isla Mujeres y Playa del Carmen.
El día de la visita sólo había llegado un pequeño Cessna pro cedente de Cozumel con tres pasajeros. Así es toda la semana: en ocasiones no llega ningún avión y en otros días aterrizan Cessnas con tres o seis visitantes extranjeros.
Las aeronaves permanecen en tierra tres o cuatro horas en espera de que los turistas concluyan su visita a Chichén Itzá. Después parten de nuevo.
Si se toma en cuenta que a lo mucho llegarían 18 pasajeros diarios, la terminal apenas recibiría a 6,570 turistas anuales, muy lejos del millón del aeropuerto meridano, los 13 millones de visitantes que usan anualmente el de Cancún y los 600,000 pasajeros que se prometió movilizar en Kaua desde su reinauguración.
En sus mejores épocas, la terminal de Kaua llegó a recibir a cerca de 25,000 turistas al año.- Alejandro Acevedo Valesalexacevedo@megamedia.com.mx
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