NUEVA YORK, Estados Unidos (AP).- Las naciones más industrializadas del mundo prometieron el martes acción rápida y concreta con un impacto económico y político a largo plazo para apoyar a las naciones árabes que avanzan hacia una reforma democrática después de insurrecciones que derrocaron a gobernantes autoritarios.
Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los Ocho dijeron además que apoyarían a otras naciones de Medio Oriente que busquen transiciones hacia la democracia y prometieron que la ayuda atendería necesidades específicas de los países árabes que han derrocado a sus líderes autocráticos a través de revueltas en masa.
Hasta ahora, se han prometido cerca de 80.000 millones de dólares en ayuda durante los dos próximos años para Egipto, Jordania, Túnez y Marruecos, según el canciller francés Alain Juppe.
Los comentarios, que se dieron luego de una reunión suplementaria de la Asamblea General de la ONU, reflejaron la atención de la comunidad internacional sobre las revoluciones y levantamientos ocurridos a través del mundo árabe, los cuales brotaron en Túnez antes de moverse a Egipto.
Ambas naciones vieron a sus añejos líderes expulsados del poder en una avalancha de indignación popular que desde entonces se ha extendido a Libia, Yemen, Bahréin y Siria. De esa lista, sólo Libia ha visto un cambio de régimen, mientras que las otras naciones están envueltas en batallas sangrientas mientras sus respectivos gobernantes se aferran al poder.
La Primavera Arabe (una referencia a las revueltas populares del mundo árabe) ``es hoy una fuente de enorme esperanza'', señaló el G8 en una declaración emitida después de la reunión. ``Se originó de las aspiraciones de los pueblos de la región por una mayor libertad, justicia y dignidad humana. Es un reto tanto político como económico que exige acción inmediata y concertada'', agregó el grupo.