El pasado 10 de octubre, a las 12:15 horas, al pasar bajo el puente que conduce a la Sultana de Oriente en el Anillo Periférico, un auto manejado por un grupo de jóvenes distraídos chocó a gran velocidad mi vehículo, en el que venía mi yerno, mi hija y mi esposa.
El impacto hizo que mi vehículo girara en círculo y estuviera a punto de voltearse en dos ocasiones.
Este accidente fue tan brutal que cuando me avisaron pensé lo peor, lo primero que se me ocurrió fue pedirle al Santo Niño Cieguito su apoyo.
Al llegar al lugar observé mi carro destrozado y a mi hija dentro de las láminas arrugadas del auto.
A primera vista
Al acercarme observé que los cristales estaban en la cara de mi hija y las láminas arrugadas parecían haberse incrustado en su cuerpo.
Al llegar los paramédicos y el perito de tránsito empezaron a realizar su labor y grande fue su sorpresa al revisar a mi familia y poder sacar a mi hija del auto, quien no tenía más que golpes, así que dijeron que había sido un accidente con mucha suerte pues pudieron haber fallecido.
Pasajero constante
Lo más importante que pude constatar es que siempre está en mi vehículo la imagen del Santo Niño. Ese día estaba colgada en el panorámico pero del lado que recibió el golpe, por eso que digo Él los protegió y me permitió que estuvieran más tiempo conmigo ¡gracias Jesús!-
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