WASHINGTON, Estados Unidos (AP).- Apoyados por varios republicanos moderados, los demócratas que controlan el Senado rechazaron un controversial plan de la Cámara de Representantes para convertir Medicare en un programa de salud que funcionaría como una especie de cupones para los futuros beneficiarios.
Cinco republicanos se unieron a los demócratas para aniquilar la medida, la cual pedía transformar al Medicare en un programa en el que los futuros jubilados _jóvenes y adultos que ahora tienen 54 años_ recibirían un subsidio para comprar un seguro de salud en lugar de hacer que el gobierno pague directamente las cuentas hospitalarias y de los médicos.
Los demócratas dijeron que el plan republicano podría terminar con ``Medicare como lo conocemos'' y lo hicieron el tema central en una elección especial el martes en la que los demócratas le ganaron a los republicanos un distrito que habían tenido mucho tiempo en el oeste de Nueva York.
Los republicanos que apoyaron a los demócratas en el Senado fueron Olympia Snowe y Susan Collins de Maine, Scott Brown de Massachusetts y Lisa Murkowski de Alaska. Rand Paul de Kentucky, el favorito del ``tea party'' _un movimiento conservador_ se opuso a la propuesta al considerar que no balancea el gasto y en cambio, podría aumentar miles de millones de dólares a la deuda de Estados Unidos.
Los republicanos culparon a los demócratas _que controlan el Senado_ de no ofrecer un plan propio. Además, obligaron inmediatamente a votar por el presupuesto que el presidente Barack Obama entregó en febrero, el cual fue sometido a escalofriantes revisiones por no abordar agresivamente temas como el futuro a largo plazo o los programas de beneficios como Medicare y la seguridad social. Los demócratas se unieron a los republicanos y se opusieron al plan.
Con ambas cámaras controladas por diferentes partidos, no hay esperanza para un acuerdo final entre las dos instancias.
De hecho, por el momento los demócratas ``desconectaron'' el proceso presupuestal a la espera de los resultados de las negociaciones entre el vicepresidente Joe Biden y destacados legisladores en ambos partidos con la intención de lograr un acuerdo en un plan de recortes al presupuesto que excede el billón de dólares.