WASHINGTON, Estados Unidos (AFP) - El presidente estadounidense Barack Obama se reunió la noche del jueves con su principal adversario republicano del Congreso y dijo que hubo avances en las negociaciones del presupuesto, aunque según los líderes de las dos cámaras legislativas aún no se alcanzó un acuerdo.
La reunión tuvo lugar la noche previa a que expire el plazo para votar la ley de presupuesto 2011 y evitar así una parálisis del gobierno.
"Quería informar de nuevo al pueblo estadounidense que hemos hecho algunos progresos adicionales esta noche", dijo Obama tras su segunda reunión en dos días con el líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, y el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, en la Casa Blanca.
"Mi esperanza es que podré anunciar al pueblo estadounidense en algún momento relativamente temprano del día que se evitó una parálisis, que se completó un acuerdo", dijo Obama. "Todavía no hay certeza. Pero espero una respuesta en algún momento temprano del día".
El gobierno busca alcanzar un acuerdo con los republicanos sobre la ley de presupuesto para cubrir el resto del ejercicio de 2011, que termina el próximo 30 de septiembre.
"Hemos reducido los temas, sin embargo, aún no hemos alcanzado un acuerdo", dijeron Reid y Boehner en un comunicado en común tras la reunión. "Seguiremos trabajando durante la noche para tratar de resolver las diferencias que aún tenemos".
El jueves al mediodía, Obama y el vicepresidente Joe Biden ya habían recibido a Boehner y a Reid en un primer encuentro del día. Las reuniones en la Casa Blanca se suceden sin éxito desde el miércoles.
Sin un acuerdo entre ambos partidos y sin la aprobación del Congreso antes del viernes a la medianoche, los servicios no esenciales de la administración deberán cerrar -lo que tendrá graves consecuencias sobre una economía que todavía se está recuperando de su peor crisis desde los años 30- y unos 800.000 funcionarios federales verán sus salarios suspendidos.
Reid ya manifestó su pesimismo el jueves por la mañana y dijo que el país parecía dirigirse hacia ese escenario.
"No podemos resolver en una noche desacuerdos que duran desde hace cuatro décadas", dijo Reid, quien criticó la insistencia de los republicanos para incluir en la ley de finanzas medidas "ideológicas" contra el aborto o para limitar la normativa ambiental.
Estas medidas son de uso habitual en el Congreso, replicó John Boehner.
Reid dijo también que los republicanos serán responsables "si este gobierno se paraliza". Pero los republicanos se defienden y aseguran que su objetivo no es cerrar los servicios administrativos, sino reducir el gasto.
Paralelamente, la Cámara baja, controlada por los republicanos adoptó el jueves una ley de finanzas provisional de una semana para impedir el bloqueo de la administración, a pesar de una amenaza de veto de Obama, que quiere una ley que cubra el resto del ejercicio 2011.
El texto tiene escasas posibilidades de ser aprobado en el Senado, donde los demócratas conservaron la mayoría tras las elecciones de noviembre de 2010.
Para todo el ejercicio en curso, los republicanos querrían reducir el gasto en unos 61.000 millones de dólares, pero podrían bajar sus pretensiones pese a la presión de los ultraconservadores del "Tea Party", que quieren reducciones más drásticas.
Los demócratas están dispuestos a aceptar una reducción del gasto de 33.000 millones de dólares para el resto del ejercicio.