Monseñor José Florencio Camargo Sosa durante su conferencia, anteayer en la rectorÃa de San Antonio de Padua

(1)
"El pueblo, que tenía una gran confianza en el clero, siguió a los eclesiásticos que encabezaron las luchas insurgentes", recordó monseñor José Florencio Camargo Sosa en la conferencia "La Iglesia y la independencia en México. Ideas y personajes destacados", que impartió anteanoche en la rectoría San Antonio de Padua, en San Antonio Cinta.
"El clero, por su formación, era ciertamente la clase más capaz de absorber las ideas nuevas de libertad y de mover al pueblo, con quien los curas mantenían estrecha relación de servicio", aseguró a la audiencia.
Los sacerdotes Miguel Hidalgo y Costilla y José María y Morelos y Pavón fueron excomulgados, pero también absueltos antes de que murieran por carecer de validez las medidas en su contra.
Hidalgo, añadió monseñor Camargo, era un hombre culto pero no militar; era un líder natural, carismático. Morelos por su parte no fue un gran intelectual, pero sí era un hombre listo y buen estratega.
"Yo estoy convencido de que Morelos es el más grande caudillo de la lucha de Independencia", afirmó.
Morelos, añadió, "conjuga sus experiencias pastorales con los anhelos del pueblo y sus sentimientos de la nación".
Oposición
El episcopado, que estaba compuesto en su mayoría por personas nacidas en España, se opuso al movimiento insurgente con todas las armas de las que disponía: religiosas y, en ciertos casos, bélicas. Pero un número notable de eclesiásticos y religiosos siguieron en la lucha, a pesar de que el tribunal de la Inquisición lanzó excomuniones y condenó a los sublevados. También hubo sacerdotes que tomaron las armas a favor de los realistas.
"En honor a la verdad, hay que hacer notar que la mayoría apoyó la causa realista de muy variadas maneras, aunque pocos lo hicieron con las armas en mano". Fueron 22 integrantes del clero secular y 10 del regular los que lucharon militarmente en favor de los realistas, precisó. Pero hubo un "número apreciable" de religiosos que lo hicieron en respaldo de la insurgencia: 110 del secular y 46 del regular. De este número, 24 seculares y 13 regulares fueron fusilados.
"Los insurgentes no ajusticiaron clérigos", aseveró.
Monseñor Camargo mantuvo atento al centenar de asistentes, entre los que figuraron el padre Miguel Castillo Castillo, rector de San Antonio de Padua, y monseñor Álvaro García Aguilar, párroco de María Inmaculada.
El sacerdote aprovechó la ocasión, para invitar a la comunidad a las jornadas de historia "Proceso de las independencias en Hispanoamérica. El caso de México", que realizará la Arquidiócesis de Yucatán mañana viernes y el sábado, en el salón Kristal del Club Cumbres, a las 7 p.m.- Claudia Sierra Medina
Tema: