De acuerdo con un artículo publicado por "Nature", los azúcares añadidos podrían convertirse en una amenaza más peligrosa que el alcohol, el tabaco o las grasas trans.
De acuerdo con el diario español El Mundo, más allá de las calorías, el exceso de azúcar induce la aparición de las enfermedades asociadas con el síndrome metabólico: diabetes, hipertensión, ácido graso, problemas lipídicos y patologías cardiovasculares.
Por eso algunos expertos recomiendan emprender acciones para reducir su consumo, aunque la situación no es tan dramática en todos los países.
Pieza fundamental
Aunque el tabaco, el alcohol o el consumo de grasas influyen en la aparición de estas alteraciones metabólicas, el artículo apunta a los azúcares añadidos como pieza fundamental en la epidemia de alteraciones metabólicas que existe en el mundo: el 80% de las personas obesas las sufren y también el 40% de los que tienen un peso normal.
Muchos alimentos procesados, cada vez más presentes en la dieta de los países occidentales, contienen azúcares añadidos. Las bebidas carbonatadas, tés refrigerados, entre otros, también son fuente de fructosa, el principal edulcorante industrial. Su uso generalizado ha hecho que en algunos países del mundo la cantidad de calorías procedentes de estos azúcares supere las 600 calorías por persona y día, unos 200 gramos.
Como medida regulatoria algunos gobiernos, como el danés, se están planteando crear un impuesto especial para los alimentos que contengan estos azúcares, igual que ya lo hiciera con aquellos ricos en grasas trans.