MÉXICO ("Bloomberg").- Cuando en 2006 Cessna Aircraft Co. buscaba un país de salarios bajos donde pudiera fabricar partes de aeronaves, su primer instinto fue ir a China.
Después de sondear maneras de enviar abastos al país asiático, que llegaran en menos de un mes, el productor de aeronaves ligeras con sede en Wichita, Kansas, descubrió una mejor solución justo al otro lado de la frontera: México.
"El manejo de carga desde y hacia México es más fácil y rápido porque es terrestre, y no por mar", afirmó Jack Pelton, director ejecutivo de Cessna. "Ofrece a Cessna medios para ser más competitivo ahora que afrontamos el reto de la actual situación económica".
Cessna ya está en vías de completar su cuarta expansión, en la ciudad de Chihuahua, que multiplicará por 10 el espacio de piso inicial.
Cessna tiene bastantes acompañantes. El año pasado, Whirlpool Corp. decidió reducir la producción debido a la débil demanda. Cerró una planta en Evansville, Indiana, y trasladó más trabajo a Monterrey, Nuevo León. En mayo, Polaris Industries Inc. anunció que eligió a México para construir vehículos todo terreno y enviarlos al sureste de EE.UU. La empresa con sede en Medina, Minnesota, está cerrando una planta en Osceola, Wisconsin.
Flextronics International Ltd., con sede y Singapur y fabricante de teléfonos celulares, auto partes y productos médicos para otras compañías, considera trasladarse a México, ahora que se cierra la brecha salarial en China, informó su director ejecutivo, Michael McNamara.
Después de años de perder pedazos del mercado estadounidense ante China, México ha comenzado a recuperarlos. La participación mexicana de los productos importados por EE.UU. en los primeros cinco meses del año subió más de un punto porcentual, a 12.3%, y la posición de China cayó a 17 de 18%.