WASHINGTON (EFE).— Fidel Castro consideró que el modelo económico en su país “no sirve más” ni siquiera para la isla, en la segunda entrega de una entrevista a la revista estadounidense “The Atlantic”.
“El modelo cubano no nos sirve ni a nosotros”, señaló el líder cubano, quien el pasado 13 de agosto cumplió 84 años y reapareció en julio en la vida pública luego de cuatro años de convalecencia por una enfermedad que lo obligó a delegar el poder en su hermano Raúl.
El periodista Jeffrey Goldberg, corresponsal de “The Atlantic”, relata, sobre la extensa entrevista que realizó a Castro, que tuvo dudas sobre si escuchó bien al líder cubano. Por eso consultó a Julia Sweig, analista del Consejo de Relaciones Exteriores, quien lo acompañó en su encuentro con el ex presidente.
Según Goldberg, Sweig matizó que Castro con sus declaraciones “no estaba rechazando las ideas de la Revolución. Lo tomé como un reconocimiento de que bajo 'el modelo cubano', el Estado tiene un papel demasiado grande en la vida económica del país”.
El periodista considera que un posible efecto de ese sentimiento sería crear un espacio para que Raúl Castro ponga en marcha “las reformas necesarias frente a la resistencia que con seguridad vendrá de los comunistas ortodoxos dentro del Partido y la burocracia” cubana.
Fidel Castro pidió al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que “deje de difamar a los judíos”, en la primera entrega de la entrevista que ayer publicó la revista estadounidense. Agregó que el gobierno iraní debe entender las consecuencias de la teología antisemita “que empezó hace dos mil años”.
“Yo no creo que nadie haya sido más injuriado que los judíos. Diría que mucho más que los musulmanes”, señaló.
Goldberg explicó que, al principio, su interés principal era ver comer a Castro, y pudo constatar que el ex gobernante “ingirió pequeñas cantidades de pescado y ensalada, mucho pan mojado en aceite de oliva, así como una copa de vino tinto”.