NUEVA YORK, Estados Unidos (AP).- El líder religioso que apoya la construcción de un centro islámico y una mezquita cerca del sitio de los atentados del 11 de septiembre advirtió el miércoles que trasladar las obras a otro lugar podría causar reacciones violentas de extremistas musulmanes y generar riesgos a la seguridad de Estados Unidos.
El imán Feisal Abdul Rauf le dijo a CNN que el debate sobre el centro se ha politizado tanto que mudarlo podría reforzar la capacidad de grupos radicales de reclutar nuevos integrantes y atacar a estadounidenses, incluidas las fuerzas que combaten en el Medio Oriente. ``Los titulares de los medios en el mundo musulmán dirán que el islam está siendo atacado'', estimó, pero agregó que estaba dispuesto a considerar la idea de cambiar la ubicación del centro, que está planeado a dos cuadras al norte del sitio donde estuvo el destruido World Trade Center. ``Pero si no lo hacen bien, la furia explotará en el mundo musulmán'', advirtió luego, al predecir que la reacción podría ser más fuerte que los incidentes de violencia que causó en el 2005 la publicación de caricaturas del profeta Mahoma en Dinamarca.
Los críticos del proyecto dicen que el centro, que incluirá un monumento al 11 de septiembre y un oratorio musulmán, debería ser construido más lejos del sitio de los ataques que mataron a casi 2.800 personas en el 2001.
Las personas a favor dicen que se debe proteger la libertad de culto. Rauf, de 61 años, hasta ahora participó poco del debate que se desató hace meses, ya que estuvo en un viaje para promover la tolerancia religiosa en el Medio Oriente, auspiciado por el Departamento de Estado.
En la primera entrevista que dio desde su regreso, con la presentadora Soledad O'Brien de CNN, Rauf dijo que quizá habría elegido un lugar diferente para el centro. ``Si hubiera sabido que esto sucedería, que iba a causar este tipo de dolor, no lo habría hecho'', afirmó.