Cristianos de Egipto marchan con pancartas durante una protesta de la conservadora Iglesia Copta, en El Cairo, contra la anunciada quema de copias del Corán

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CIUDAD DEL VATICANO (AP).- La Santa Sede denunció ayer como hecho "indignante y grave" el plan de un pastor cristiano estadounidense de quemar ejemplares del Corán en el noveno aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
La oficina vaticana a cargo de las relaciones con el Islam indicó en un comunicado severo que todas las religiones merecen respeto y tienen el derecho de proteger sus libros sagrados, símbolos y lugares de oración.
El Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso deploró los ataques terroristas, pero añadió "que no se puede responder a ellos con un gesto indignante y grave contra un libro considerado sagrado por una comunidad religiosa".
Mejor la solidaridad
El Vaticano destacó que la manera correcta de recordar el noveno aniversario de los ataques es ofrecer solidaridad a las víctimas y rezar por ellas.
"Se convoca a cada dirigente religioso y creyente a renovar la firme condena de todas las formas de violencia, en particular las que se cometen en nombre de la religión", dijo la declaración.
En Islamabad, Paquistán, la actriz Angelina Jolie condenó la amenaza de la iglesia cristiana de la Florida. La actriz se pronunció en contra durante su viaje a Paquistán para elevar la conciencia mundial sobre las inundaciones que han devastado este país durante mes y medio.
Angelina Jolie es embajadora de buena voluntad de la agencia de la ONU para los refugiados.
En Washington, los dos principales asesores de seguridad nacional del gabinete del presidente Barack Obama denunciaron los planes contra el libro sagrado de los musulmanes, lamentando que inflamará las tensiones y pondrá en riesgo a los estadounidenses fuera del país.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y el secretario de Defensa Robert Gates dijeron que el plan estaba mal concebido y se hicieron eco de las preocupaciones planteadas la víspera por el comandante de Estados Unidos en Afganistán, el general David Petraeus, quien advirtió que el acto propuesto para este sábado pondría en peligro la vida de las tropas estadounidenses fuera del país.
En declaraciones al Consejo de Relaciones Exteriores, una organización de investigación con sede en Washington D.C., la señora Clinton calificó los planes de "indignantes" y "aberrantes". Y destacó que no representan a Estados Unidos, ni a los valores norteamericanos de la tolerancia religiosa y la inclusión. También lamentó que la pequeña congregación cristiana de Dove World Outreach Center haya recibido tanta atención a un plan "vergonzoso" de marcar el noveno aniversario de los atentados terroristas.
A través del coronel David Lapan, vocero del Pentágono, Gates añadió su voz a la creciente controversia. "Nadie está poniendo en entredicho el derecho de hacer estas cosas. Estamos poniendo en duda si es conveniente, considerando las consecuencias que podrían ocurrir".
Aunque el acto anunciado es polémico, expertos dijeron que la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense protege la libre expresión, lo que ampara a Jones, de la misma manera que permite al Ku Klux Klan quemar cruces y a los manifestantes quemar banderas de EE.UU.
Tema: Atentado contra el Corán